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sábado, julio 02, 2011

Grecia "galáctica"


Ciuando ví por primera vez esta fotografía, en blanco y negro en El País, mi reacción fue que me encontraba ante una imagen extraida de alguna de las películas de la saga Stars Wars. Con mayor cuidado observé que se trata de la manifestaciones contra los planes de austeridad que la Unión Europea y las instituciones financieras han negociado con el gobierno griego para "salvar" a dicho estado de la crisis en que se encuentra.

Mientras los guardianes del orden, "sacerdotes cívicos" les dicen en México, se cubren con máscaras antimotines, los manifestantes tienen la cara cubierta con caretas para tratar de evitar los efectos de los gases lacrimnógenos que los primeros arrojan sobre elllos. Más allá de las analogías, el grado de pasión y rencor que se observa en el resto de la fotografía es sobrecogedor.

Steve Bell, en The Guardian, nos ofrece su perspectiva sobre los mismos acontecimientos.


lunes, abril 18, 2011

El rol del artista (a propósito del encarcelamiento de Ai Weiwei)

Ai Weiwei es acusado por las autoridades chinas de "crímenes económicos", seguramente un eufemismo para referirse a cuestiones fiscales. La última detención del disidente chino es objeto de reflexión en el Room for Debate del New York Times. Algunos de los puntos sobresalientes son los siguientes:
  • Tradicionalmente los artistas chinos se consideraban como portadores de la responsabilidad de educar al pueblo y salvar a la nación.
  • Después de la represión de Tiananmen en 1989 y de la apertura a las actividades comerciales en los noventas, muchos académicos y escritores abandonaron sus carreras para dedicarse a oportunidades de negocios más lucrativas.
  • A partir de finales del siglo XX los artistas gozaron de un margen de libertad sin precedentes en el desarrollo de sus expresiones siempre y cuando no se inmiscuyeran en la crítica política.
  • La detención de Ai Weiwei parece indicar un endurecimiento del régimen contra los críticos y, desde el punto de vista del desarrollo de las artes, un regreso a la atmósfera inmediatamente posterior a la opresión de Tiananmen, en la cual los artistas deben volver a tener mucho cuidado en lo que dicen, con quién hablan y en dónde exhiben su trabajo.
Se agrega video en el que el ahora detenido reflexiona sobre la función social que deben desempeñar los artistas.

martes, marzo 29, 2011

Prohibido pensar


Francis Bacon decía: "Quien no quiere pensar es un fanático; quien no puede pensar, es un idiota; quien no osa pensar es un cobarde." Si esto es así pareciera que las autoridades chinas quieren convertir a su juventud en un conjunto de fanáticos, idiotas o, en el "mejor" de los casos, orillarlos a la cobardía.

En efecto, la Universidad de Pekín, la de más prestigio en China, ha anunciado que llevará a cabo un "rastreo" entre los estudiantes y maestros para detectar "pensamientos radicales", lo anterior en el marco de una serie de medidas que empezarán a implementarse en mayo con la finalidad de "auxiliar" a estudiantes con problemas de "fragilidad psicológica" y "adicción a internet", entre otros "defectos". Desde luego que los estudiantes y académicos han protestado señalando que dichos planes, que rememoran las políticas impulsadas durante la tristemente celebre "revolución cultural china" de finales de los años sesenta, atentan contra el espíritu de libre pensamiento de la institución universitaria. Muestra, además, la tremenda fragilidad de los resortes de legitimidad de ese gobierno que, espantado, quiere cerrar por todos los medios cualquier rendija a la crítica y a la pluralidad.

domingo, febrero 20, 2011

Soros, Murdoch y las máximas orwellianas

George Orwell siempre se mostró consternado por la facilidad con la cual los poderosos podían rehacer la historia, sustituyendo la realidad efectiva de las cosas por falsedades y mitología, esta circunstancia le parecía más terrible que la amenaza de las bombas. El lenguaje político, decía el autor de 1984,, está diseñado para hacer que las mentiras suenen veraces y el homicidio respetable, por lo que, en tiempos de engaño universal, decir la verdad se convierte en un acto revolucionario para hacernos ver lo que está delante de nuestros ojos, para desterrar las falsedades del presente que borraron previamente las verdades del pasado. En este orden de ideas los libros y la información siempre son molestos para los sectarios y tenaces administradores que componen la élite “intelectual” y mediática del “Ministerio de la Verdad”, que pretende controlar la escritura de la historia y que confinan al silencio y al olvido a todo aquel que no comulgue con el discurso dominante.

Orwell, desde luego, pensaba en los gobiernos totalitarios de la mitad del siglo XX al escribir  sus obras, al representar dichas organizaciones estatales la más acabada maquinaria de poder e influencia ideológica que conocía, no obstante, es legítimo inferir que sus advertencias serían igual de pertinentes para otro tipo de poderes distintos al de los gobiernos pero que detentan una influencia quizá mayor sobre la psique descuidada de las personas, me refiero a los imperios mediáticos.

George Soros, en reciente entrevista evoca precisamente a Orwell al ser cuestionado respecto a la poderosa fábrica de antiintelectualismo e ideología reaccionaria que, disfrazada de servicios noticiosos, ha construido Robert Murdoch, principalmente en Estados Unidos e Inglaterra. La suya se une a otras voces que cada vez con mayor decisión se atreven a denunciar y desnudar la infinita manipulación del gigante de medios impresos y de la televisión por cable.
 

jueves, febrero 17, 2011

Mapa de la censura

Este mapa muestra el grado de supervisión o censura que los gobiernos del mundo ejercen sobre internet, desde aquellos en los que no se aprecia censura hasta aquellos en los que existe una censura omnipresente. Fue elaborado por OpenNet con la colaboración de la Universidad de Toronto y la Harvard Law School.

Entre los países libres de censura se encuentra México, algunos otros de latinoamérica y varios de África; los que ejercen mayor censura son China y varios de medio oriente. Esto debe analizarse con ciertos matices, ya que parte del control que varias naciones ejercen sobre internet tiene que ver con los esfuerzos gubernamentales para combatir la pornografía infantil y la piratería, así mismo, en lugares donde existe menor alcance en la prestación del servicio su influencia y, en consecuencia, las razones para que un gobierno se vea tentado a controlarlo, disminuyen. No obstante, no todo el control que se ejerce sobre internet obedece a razones encomiables, por ejemplo, los sitios que son más proclives a ser censurados por los gobiernos son los blogs de opinión política.

Los motivos esgrimidos para justificar la censura a internet son, de manera particular o conjunta: mantener los valores sociales tradicionales (Sudán, Singapur, Reino Unido), salvaguardar la estabilidad política (Libia, Jordania, Azerbayán) y mantener la seguridad nacional (India, EEUU, Marruecos). Esto se refleja de manera más detallada en la imagen que sigue.


jueves, febrero 03, 2011

Lenguaje, revoluciones y otras cosas


Robert J. Elisberg usa una letal ironía para evidenciar el lenguaje jactancioso y tremendista de algunos dirigentes y miembros del Tea Party que, animados por sus patrocinadores, gustan de referirse a su movimiento como una "revolución", en vez de una manifestación típica de ciudadanos y grupos de interés que los animan:
A quarter-million people randomly taking to the streets. No one dressed up in funny costumes and hats. No tea bags worn. Visceral, guttural, raw human outrage against one man's 29-year dictatorship while living under "emergency law" for 43 years.No voters upset that they lost an election two years earlier. Nobody angry that the government is trying to force national health care on them. Not one poster of Adolf Hitler. No professional lobbying organization putting together Official Protest Parties. BYOB. No national TV network rallying its viewers with directions on where to meet and directions on how to get there. Students and young people converging totally of their own accord, even as Internet accounts are turned off, even as phone service is turned off. Middle-class, middle-aged people eventually joining in. Ultimately making it a national cause. That's a revolution... 
Los revolucionarios de utilería, cuya vida nunca peligra ni peligrará, resultan ser peones en un tablero de ajedrez cuya existencia ni siquiera perciben:
Billion dollar corporations paying to organize people so they'll complain about taxes also isn't a revolution. It's what billion dollar corporations do. They only pray they'll find customers gullible enough to not realize they're being used as pawns. But then, that's why God created marketing departments, to come up with a cute, endearing "Tea Party" brand name... and bamboozle otherwise mature people into dressing up. And flim-flam them into seriously believing that they're not only part of something, they're part of a "Revolution!"
Por cierto que la crítica de fondo de Elisberg rebasa el contexto político estadounidense y es fácilmente aplicable en cualquier latitud del planeta. Una vez más, las palabras sirven para revestir actos ordinarios de política con la elegancia de prendas retóricas, insuficientes a los ojos del buen observador para cubrir la desnudez de los miembros de la corte y de los reyezuelos burdos y corporaciones interesadas en torno a los cuales giran.

domingo, diciembre 19, 2010

Las crónicas de Wikileaks

La televisión pública sueca, SVT, nunca más oportuna, está presentando un documental de una hora de duración en el cual se expone lo que podría entenderse, al igual que en el tarot, como el pasado, el presente y el futuro de la organización Wikileaks; para algunos unos paladines de la libertad, para otros, unos anarquistas irresponsables que representan un peligro para la seguridad nacional, los fanáticos les llaman inclusive traidores y terroristas.

Bajo cualquier cirunstancia son los protagonistas del año y la reacción iracunda en su contra es la mejor prueba de que están afectando a poderes habituados a la secrecía, fuera de la rendición de cuentas, ya sea por razones de eficacia o, lo que sería un desvío en el ejercicio del poder legítimo, para ocultar lo éticamente inconfensable, ello en un contexto tecnológico y de propagación de la información muy distinto al que existía cuando comenzaron a institucionalizar sus costumbres operativas, las cuales han sido evidenciadas.

sábado, diciembre 11, 2010

El premio que castiga


El Premio Nobel de la Paz ha sido otorgado a Liu Xiaobo. El gobierno chino, molestísimo, afirma que se trata de un delincuente y, a la vez que interviene a efecto de evitar cualquier tipo de propagación de la noticia en su territorio, denuncia que el reconocimiento al disidente no goza de respaldo internacional y es una forma de intromisión de occidente en sus asuntos políticos; la academia noruega declara que ha otorgado el premio en atención a la lucha del premiado en favor de los derechos hmanos y que el otorgamiento es ascéptico, que no obedece a motivaciones polítiicas. En diverso grado, y por razones distintas, creo que ambas partes mienten.

Tienen razón los chinos en estar enfadados desde el punto de vista de una racionalidad que sólo atienda al control social y a la conservación del poder coercitivo, el reconocimiento internacional a un proscrito siempre implica un severísimo cuestionamiento a la autoridad moral del guardian del orden y alienta a sus simpatizantes a continuar la disidencia. Por otro lado, la academia noruega no puede negar la intencionalidad política de su decisión, en este disimulo estriba su falta ya que la selección del premiado es inobjetable, el mensaje debe ser claro y sin recatos diplomáticos: en China no hay libertades políticas y el otorgamiento del nobel a Xiaobo tiene por finalidad poner el dedo sobre la herida y exhibir al gobierno autoritario.

Es probable que Xiaobo sí sea un subversivo, si a tal vocablo lo dotamos de una connotación puramente técnica, equivalente a derruir al poder del estado, pero en este caso, cuando la afrenta al gobierno es el requerimiento de libertad política y la separción de poderes, la legitimidad de la autoridad subvertida se desvanece y la exhibe como una maquinaria moralmente vacía cuya pervivencia se basa en el manejo tecnológico de la fuerza y en la domesticación y control de la población.

Los "pecados" de Liu Xiaobo son principalmente dos: 1) en 1988, al visitar Hong Kong, dijo de manera sarcástica que si la entonces colonia presentaba las características de modernidad y avance que él observaba tras cien años de colonialismo, China requeriría al menos trescientos años del mismo tratamiento para modernizarse, y 2) la firma y apoyo en la distribución de la Carta 08, en la que se aboga, entre otras cosas, por el reconocimiento de libertades políticas, un gobierno parlamentario, rendición de cuentas de las autoridades, estado de derecho y separación de poderes en China. Xiaobo, que pudo haberse retractado de sus declaraciones se ha mantenido firme y expresa de manera incuestionable su profunda convicción de que la modernización china sólo podrá lograrse después de un lago periodo de occidentalización. Fue finalmente encarcelado en noviembre de 2009 y condenado a once años de cárcel por el delito de subversión. Tenemos aquí, en el fondo, una condena a la libertad política considerada como una caracteristica occidental perniciosa que pretende "infectar" al orden establecido.

La argumentación en su contra descansa en mucho en una ofensa al nacionalismo ideológico, a la falta de fé en los méritos de la excepcionalidad regional para resolver los problemas de convivencia, en el cuestionamiento al mérito de las soluciones políticas autóctonas, cuyos defensores ven con desconfianza las reglas de la democracia occidental. Cabe mencionar que las mismas ideas son recurso común de la retórica de gobiernos y liderazgos fundamentalistas que rechazan cuaquier tipo de sujeción a la comparación y a los triunfos políticos de la historia universal: "This kind of political theatre will never shake the determination and the confidence of the people of China to uphold the road of socialism with Chinese characteristics" dice el gobierno chino. A juzgar por el celoso cerco informativo que se ha construido respecto del asunto, pareciera que la convicción a que se refieren es frágil y puede desmoronarse con el mismo grado de dificultad que un castillo de naipes.

El concepto de ciudadanía o "pueblo político" de las autoridades chinas queda reducido a la constitución de los individuos en una especie de molécula sumisa que forma parte insignificante de un inmenso organismo a ser manejado desde la cúpula de un partido ideológicamente monocromático. Parece una oferta muy insuficiente para una organización que ejerce mando sobre la mayor población del planeta. La política no puede reducirse a la sujeción, hace falta la participación consciente, la constitución de un ágora en la que se discutan libremente los asuntos públicos.

Dice el ministro de asuntos exteriores chino: "Los hechos demuestran plenamente que la decisión del Comité del Premio Nobel no representa a la mayoría de los habitantes del mundo, sobre todo la voluntad de la mayoría de los países en desarrollo. El prejuicio y las mentiras no van a prevalecer". No queda claro a qué hechos se refiere el funcionario pero lo más probable es que se trata de una sobreestimación de los efectos de la activa campaña de su gobierno por lograr que la ceremonia de premiación sea desdeñada por los países con posibiidad de asistir.

Algunos por sus intensos tratos comerciales con China, en algunos casos derivados de su proximidad geográfica y otros quizá porque comparten sus convicciones respeto a la fuerza recriminatoria del Nobel sobre prácticas políticas que también ellos realizan, los países que no asistieron a esta ceremonia, simbólica como pocas, fueron Rusia, Cuba, Venezuela, Marruecos, Egipto, Túnez, Sudán,  Filipinas, Irak, Irán, Vietnam, Pakistán, Afganistán, Kazajistán, Arabia Saudí y Ucrania. Nadie en su sano juicio estaría tentado a afirmar que se trata de una constelación de gobiernos que brillan por su respeto a las libertades y la defensa a los derechos humanos.

La silla quedó vacía, efecto sin duda bien logrado por la academia noruega para hacer más patente la fuerza de la condena moral al gobierno aprisionador, a quien castiga de la misma manera que premia al ausente, al pasar a formar con la Alemania de Hitler, de una dupla solitaria de gobiernos que no han permitido la asistencia de un premiado a recojer la presea. No obstante, el mensaje de Liu Xiaobo se escuchó en Oslo:
There is no force that can put an end to the human quest for freedom, and China will in the end become a nation ruled by law, where human rights reign supreme... I hope that I will be the last victim of China's endless literary inquisition and that from now on, no one will be incriminated because of speech.

domingo, noviembre 15, 2009

The wall

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Hablando de muros, no se puede eludir recordar el celebérrimo video de Pink Floyd de la canción Another Brick in the Wall. Decir que representa un reclamo o venganza de alumnos a un profesor represivo implica una cortedad en la comprensión de la obra. Es una protesta contra los instrumentos de control social que tratan de estandarizar o domesticar ciudadanos sirviéndose para ello de cualquier mecanismo de socialización, la educación y los medios de comunicación por excelencia. Este video no sólo lo deben de ver y discutir los estudiantes y educadores, sino también autoridades culturales, gubernamentales y, en general, todo interesado en estudiar los intentos de ingeniería social según una perspectiva monolítica, adormecedora o represiva sin aceptar el desenvolvimiento de la creatividad individual, como se refleja en el niño que es objeto de castigo y ridiculización por escribir poesía. Ese toque de rebeldía a cualquier represión espiritual es lo que permitió a la canción acomodarse como anillo al dedo a la celebración del derrumbe del muro de Berlín, ícono represivo de la guerra fría.

En nuestras sociedades no se prohíbe la práctica de la poesía, otras formas de literatura o la filosofía, sin embargo, para el establishment se trata de actividades inútiles desprovistas de valor, que son desalentadas y en los hechos se condena a quienes se dedican a elllas a morirse de hambre. ¿Podría adaptarse la canción en nuestros días para constituir un reclamo al orden social vigente que hace objeto de reconocimiento exclusivamente a las actividades dirigidas a la obtención inmediata de lucro, sin ninguna consideración ética?

Para quien guste se adjunta una versión en vivo que si bien no tiene la espectacularidad de los conciertos del grupo de los últimos años, tiene el valor de presentar a la banda original en su apogeo, con Roger Waters como vocalista y David Gilmoure aún con cabellera, en un momento muy cercano al lanzamiento comercial de la canción, y con una serie de "solos" de guitarra y teclados en la parte final, de corte blusero-progresivo, que no se encuentra en las versiones de estudio, y que incitan de manera penitente al oyente a proveerse de alguna sustancia que expanda la percepción de los sentidos para disfrutarlos inmerso en la atmósfera que transmiten. 

lunes, noviembre 09, 2009

El muro de Berlín

Qué es una frontera? es una división, artificial, entre estados que más allá de las formalidades jurídicas y diferencias políticas en muchas ocasiones afecta relaciones humanas que rebasan dichos conceptos, que los desbordan y no pueden estar denotadas en su connotación. Divide naciones, familias y lazos comunitarios espontáneamente establecidos.

Todo comenzó con un arbitrario desmembramiento, más bien reparto, del territorio aleman después de la segunda guerra mundial. La distribución territorial, incluyendo Berlín, la antigua ciudad capital, conforme se ahondaron las diferencias entre las potencias aliadas, originando lo que se conoció como la guerra fría, enfrentó a dos modelos de sistema politico y de sistema económico a la vez, que llevó al establecimiento de fronteras férreas que evitaran la entrada y salida de personas. El establecimiento de mundos sinteticamente distintos dentro de un territorio antes compartido, sin justificación sociológica pero sí política, de propaganda y de control social.


Una vez que Mikhail Gorbachev decidió enfrentar los riesgos de abrir política y económicamente a la Unión Soviética, de ordenar una disminución de las tropas soviéticas en Europa, dejando en claro que no intervendría para mantener gobiernos que no se pudieran sostener por sí mismos, sembró las semillas que cambiarían el estado de cosas: "Debemos apresurarnos a reconocer las necesidades y deseos del pueblo... la historia castiga a aquellos que llegan tarde". En los entonces países satélites de la URSS se desarrollaría una sorda batalla entre reformistas y tradicionalistas reacios. Manifestaciones de ciudadanos descontentos fueron en aumento en la Alemania Oriental ocasionando una crisis de legitimidad que finalmente correspondió afrontar al bloque moderado en el gobierno, que se impuso a los ortodoxos semanas antes, después de una soterrada lucha al interior del partido comunista. El gobierno dio a conocer, como respuesta a una pregunta del periodista italiano Riccardo Ehrman, una autorización para la entrada y salida libre entre ambos países, en desordenada y confusa conferencia de prensa, que pretendió en principio establecer unos limitados controles que fueron avasallados, sin embargo, por la expectativas y frenesí de las personas. 


El desahogo a las frustaciones acumuladas condujo a la destrucción física del muro de Berlín por parte de los ciudadanos de ambos lados de la frontera, rebelión y venganza simbólica frente al ícono de la división del mundo en dos polos de poder, la cortina de acero, que una vez derruido puso en evidencia la arbitrariedad de la división impuesta por los victoriosos a una nación. Alemania se reunificaría formalmente en menos de un año, no sin reticencias mezquinas de varias potencias europeas que hoy deben parecerles bochornosas, por ejemplo, la siguiente arenga de Margarett Thatcher a Gorbachev, tras pedirle que hiciera lo que pudiera para impedir la caída del muro de Berlín: "We do not want a united Germany. This could lead to a change to postwar borders, and we cannot allow that because such a development would undermine the stability of the whole international situation and could endanger our security."


El proceso simbólico significante de un giro de timón en la historia del mundo se dió en Berlín hace exactamente veinte años. Aún persisten fronteras, sustentadas en otro tipo de razones, las cuales igualmente habrán de ir cayendo en el transcurso hacia una civilización humana universal.