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lunes, febrero 27, 2012

El problema con las universidades, según un fanático



En momentos en que el discurso republicano toma tintes nítidos de irracionalidad y anti intelectualismo, Rick Santorum encuentra en los apoyos del gobierno a jóvenes universitarios un motivo de crítica al presidente de Estados Unidos y una "causa" o "bandera" como lazo de unión entre los conservadores: "I understand why Barack Obama wants to send every kid to college, because of their indoctrination mills, absolutely... The indoctrination that is going on at the university level is a harm to our country."

Advierte que la educación universitaria promueve la secularización de la sociedad, de manera que "62 percent of kids who go into college with a faith commitment leave without it", circunstancia que hace apremiante que los padres de familia tengan control sobre el tipo de educación que reciben sus hijos, en otras palabras, los parientes no deben perder el control sobre los insumos que reciben las mentes de sus bástagos, así implique esto someterlos a un aislamiento en relación con la realidad y someterlos al monopolio de la influencia de sus tradiciones.

Si la promoción de la razón y una postura crítica son vistas como "amenaza" por uno de los precandidatos más fuertes del partido republicano, quizá es momento que el partido del elefante se vea en el espejo y valore lo que está ofreciendo a la nación más poderosa del mundo en el competitivo siglo XXI. ¿Qué sigue? ¿Prohibir los libros y el internet?

martes, julio 26, 2011

El discurso político y los fanáticos

En artículo titulado A right wing monster, que pretende ser un llamado de conciencia al discurso radical que contribuye a la conformación de "ambientes" propicios para las acciones irracionales de fanáticos, Ross Douthat escribe:
How should European conservatives react? Not with the pretense that there’s somehow no connection whatsoever between Breivik’s extremism and the broader continental right. While his crimes should be denounced and disowned, their ideological pedigree has to be admitted. But this doesn’t mean that conservatives need to surrender their convictions.
Douthat, no obstante, al hacer esta introspección pretende asimilar el discurso ecologista de Al Gore al de los predicadores conservadores cercanos a la xenofobia y al racismo, lo que me parece un exceso y alienta dudas respecto a las intenciones auténticas del texto. Lo que salva al artículo son varios de los comentarios que se han vertido como reacción al mismo, que derrochan la inteligencia que en esta ocasión faltó al colaborador del New York Times:
  • I for one am not surprised that yet again, some self-righteous person believes it is their God-given patriotic mission to go out and act violently against other people who are threats -- to rid their world of muslims, or americans, or communists or jews or immigrants or whatever. And these people do not act alone, and do not think alone: they are acting out on what others advocate in public rhetoric, and tone, and ideology. Violence is simply the physical acting out of the ideas of hatred. cofresi.
  • What's important is not whether an extremist's views are to the right or to the left, but the degree of extremity, or in other words, to what extent the views are allowed to eclipse common standards of decency and reason. The problem with Breivik and Kaczynski is the same: such radical dedication to concepts that they no longer value the humanness of their perceived opponents. If we are to live together in a society, we must put priority on these basic, common values, and compromise on the merely ''political'' issues.  Agia Sophia
  • The vision for political priority of life, liberty, and the pursuit of happiness over traditional political privilege based on birth, class, or ethnicity is not folly, but the most ennobeling form of civic life that has yet been invented. The atrocities perpetrated by Breivik stand as a sobering invitation to both Americans and Europeans to remember that we cannot work for a better life together while we are busy defending our justifications for why people of foreign languages, religions, and customs who move to our communities to live under our laws should be excluded from rational, open, political dialogue and participation according to our ideals for a just society. Sarah Wiler
  • But multiculturalism is the way the human race might grow up and mature and learn to love, to share, and appreciate the beauty of other cultures. Multiculturalism enables people to exit from their self protective cocoons of fear, judgement, hostility, and attachment to misguided beliefs in their own culture's superiority. Multiculturalism may not be easy, but it is a path to a more mature human race, and it would be worth the risks and growing pains. Growing pains are the process every human life goes through individually, and the same principal should not be denied for the larger societal growing process. Hank
  • I agree that conservatives need not abandon their ideals, but every time any of us calls, or thinks, our neighbors evil (rather than mistaken), because they disagree with us, or because we are not getting our way, we are contributing to the next Norway, the next 9/11, the next Bosnia, the next Rwanda. Bejay
¡Y se siguen acumulando!

miércoles, julio 06, 2011

El filósofo y los obispos


El catedrático de Filosofía del Derecho de la Universidad Autónoma de Madrid, Alfonso Ruiz Miguel, nos ofrece en conciso artículo denominado Los obispos y la ley de muerte digna, su punto de vista en relación con la reacción del episcopado español a dicho proyecto. A su postura liberal y humanista agrega una fuerte crítica, que parece indignación, ante la postura de la Iglesia y el propio proyecto que impulsa el Gobierno, que le parece timorato:
Al parecer, dos argumentos fundamentales del portavoz de la Conferencia Episcopal para oponerse a la ley de muerte digna son que el proyecto olvida que la vida humana pertenece a Dios, su propietario, y que parte de una concepción "prácticamente absoluta" de la autonomía personal.

Parece mentira que la jerarquía eclesiástica pretenda seguir imponiéndonos a todos las consecuencias morales que ella deriva de hipótesis tan peregrinas como que semejante ente de razón, en cuanto propietario de los humanos, ha tenido a bien prohibirnos la eutanasia para que podamos encontrar "el sentido oculto del dolor y la muerte".

¿No les basta con el castigo divino ultraterreno, y quieren que también pasemos alguna cuota de infierno en esta vida? ¿Por qué no se limitan a aconsejar a sus feligreses que rehúsen acogerse a las previsiones de la ley en ejercicio de esa autonomía que los obispos pretenden limitar a todos pero que la ley no niega a nadie? Aunque, puesto a pedir, en esta ocasión el legislador podría evitar el persistente error de intentar contentar a los obispos católicos, que no se conformarán nunca con menos que con la estricta imposición universal de sus intolerantes doctrinas.

La población española, según han señalado repetidas encuestas del CIS, acepta muy mayoritariamente formas de muerte digna voluntaria perfectamente razonables que ahora son delito y que no dejarán de serlo con una ley tan pacata como la que acaba de presentar el Gobierno.

martes, febrero 08, 2011

Código de vestimenta

El lugar que ha dado al mundo a Anna Kournikova, María Sharapova, Elena Dementieva, Anna Chakvetadze y Maria Kirilenko recibe presiones de grupos religiosos para establecer un código nacional de vestimenta que hubiera evitado el aprecio del atributo al que en gran medida dichas tenistas deben su fama y reconocimiento: la belleza física.

En efecto, la Iglesia Ortodoxa Rusa, que paulatinamente ha adquirido mayor grado de influencia, exige la emisión de tal ordenamiento para procurar que tanto hombres como mujeres se vistan de manera "modesta" en público, no obstante, es evidente que la medida, respaldada también por la Asociación Rusa de la Herencia Islámica, tiene sobre todo a las mujeres en la mira: "Es un error pensar que las mujeres deben decidir por ellas mismas lo que pueden vestir en público o en el trabajo... Si una mujer se viste y actúa de manera indecente, esto es una vía directa a la infelicidad, relaciones de una noche, matrimonios cortos, divorcios como si fueran ratas, vidas de niños arruinadas y locura." Desde luego que el arzobipo Vsevolod Chaplin, a quien se deben estas declaraciones, no aporta estudios o evidencia empírica para demostrar que la vestimenta que tanto le inquieta conlleva las consecuencias que cita.

Por el momento dicha solicitud parece no contar con elementos para prosperar, si tiene razón la editora Masha Lipman: "La mujer rusa promedio simplemente hará caso omiso de esto y lo considerará como algo que no tiene nada que ver con su vida... en los tiempos posteriores a la Unión Soviética la iglesia ha tenido mucho más éxito en ganar concesiones del estado que en ganar almas... Las encuestas muestran que la mayoría de los rusos respetan a la iglesia como una institución tradicional pero no como una autoridad moral sobre sus vidas." Con tantos problemas que debe tener la sociedad rusa, impulsar un código de vestimenta parece el resultado del ocio, obsesiones y traumas de religiosos fundamentalistas, sino es que también de nostalgia por una uniformidad y sumisión impuestas.

Entre los muchos tipos de locura que aquejan a las personas de las ciudades de nuestros días, me quedo por mucho con los que puedan llegar a ser causados por las minifaldas, que aquellos que se originen por la falta de libertad y el aplastamiento de la individualidad femenina, además de que, como integrante del sexo masculino, considero que no sería justo hacer llorar a María Sharapova de no permitírsele vestir como a ella le gusta hacerlo.



martes, febrero 01, 2011

La historia según el Tea Party

miércoles, diciembre 15, 2010

Un llamado a la racionalidad

Al discurrir sobre un artículo que expone supuestos beneficios de las actividades políticas del denominado Tea Party, Andrew Sullivan, que se define como un conservador, reclama la postura displicente de muchos integrantes o simpatizantes de dicho movimiento, que ha facilitado, entre otras cosas, la entronización de charlatanes mediáticos carentes de argumentos (pero dotados de poderosos y opacos patrocinadores) en celebridades cuyas "reflexiones" influyen en la conducta cívica de los ciudadanos más ingenuos y desinformados propiciando, ya desde nuestro punto de vista, la vulgarización de la discusión de los asuntos públicos en Estados Unidos, incluyendo los que tienen repercusiones más allá de las fronteras de dicho país, con el resultado final de que más que un intercambio dialéctico de argumentos el ágora estadounidense parezca una irracional batalla de lanzamiento de trastos provocada por marionetas escandalosas que dificilmente representan el sentir ciudadano: 
I don't disagree, which is why I have found the last eighteen months highly uncomfortable. I have long thought that the problem with conservatism in the last decade was that it wasn't conservative enough in its free-spending, country-invading, tax-cutting, prisoner-torturing binge. But when an epic recession hits, that's the one time you ease up a little on fiscal tightness. And the bitter partisanship and cultural warfare and religious extremism that the grass roots feed off simply leave me cold if not alarmed.
But isn't the solution criticizing the failed record of the political establishment and calling out charlatans like Glenn Beck? Isn't the answer to take necessary short-term steps to grapple with the recession, while forging a real compromise on taxes and spending for the long term in the next two years? That's the realistic standard for the Tea Party and, for me, a litmus test for their success. Do they bend the entitlement and defense spending curve sharply downward over the next two decades in what will require a compromise with Obama on such a path?
Do they not yet realize that their future now relies not on demonizing Obama but reaching out to him? The voters are very clear: they want cooperation and compromise. Whoever gets there first will keep more of her principles than the late-comer.

domingo, mayo 16, 2010

Darwin "liberal"


No le digan a nadie, pero el viaje de cinco años a bordo del Beagle, así como la recolección y análisis de miles de muestras de seres vivos realizadas en las islas de todos los océanos y en la Patagonia por parte de Charles Darwin, no tuvo por objeto presentar evidencias tendientes a la confirmación de hipótesis para elevarlas a teorías científicas en beneficio de las ciencias naturales, todo fue solamente una maniobra de políticos liberales con la aviesa intención de confundir la mente de las generaciones venideras para alejarlas del buen camino de la palabra divina y del conservadurismo.

La anterior tesis, entre otras, ha sido sugerida por los estrategas de la campaña política de un aspirante a obtener la candidatura a gobernador de Alabama por el partido republicano, en la que apela a los conservadores del estado para que no se dejen engañar, como se observa en el siguiente anuncio:


Visto lo anterior, así como la respuesta del contrincante aludido en la que defiende sus credenciales de puridad ideológica, Bill Maher nos presenta su análisis de prospectiva sobre el derrotero que habrá de seguir la campaña por la candidatura del partido republicano.




miércoles, diciembre 02, 2009

Crónicas de lo irracional

 

Si se repasa la historia universal se puede coincidir en que muchas de las guerras y de la violencia en las relaciones humanas tienen su origen en los fundamentalismos, esa postura que sólo acepta como merecedora de existir y libre expresarse una cierta concepión del mundo, una sola verdad, la propia. Desafortunadamente no se trata de una manifestación perteneciente al pasado, sino que es un fenómeno social que se mantiene en nuestros días tanto en Oriente como inclusive en Occidente, que presume ser una civilización más racional. La verdad es que el empleo de la razón para convenir sobre los asuntos públicos aún no es práctica común; existen oídos sordos que no están dispuestos a dialogar con la ciencia ni, en general, con quienes piensen diferente, como se deja sentir en nuestro país respecto de reformas al marco jurídico que difieren de las tradiciones y dogmas religiosos.

Un ejemplo extremo de lo anterior es el intercambio entre Jerry Falwell y Pat Robertson en el cual, sin el menor pudor, llegan a la sesuda conclusión de que los ataques al World Trade Center y el Pentágono el 11 de septiembre de 2001 tienen su causa en la libertad de estilos de vida y, en general, en la secularización de las sociedades, que ha desatado la furia de Dios.

martes, septiembre 08, 2009

La decencia indecente

¿Qué opinión le merece la fotografía que adorna el inicio de esta entrada? ¿qué representa para usted? ¿a una mujer atractiva, regalo visual dentro de los parámetros de las costumbres y moda en nuestro país?, o ¿acaso a una provocadora indecente que, como Eva hiciera con Adán, pretende inducir a los hombres a seguir el camino del pecado?

domingo, septiembre 06, 2009

De franceses y americanos

Aprovechando el natalicio de Lafayette, hacemos algunos comentarios sobre las simpáticas relaciones entre los ciudadanos franceses y sus correlativos estadounidenses. Resulta curioso cómo a pesar de tanta identificación ideológica entre los franceses y los padres fundadores de Estados Unidos, lo que se puede atestiguar en los textos constitucionales y declaraciones de derechos de ambas naciones, la estatua de la libertad y la existencia de héroes comunes, en ambos países se reconoce como cierta la afirmación de que sus pueblos pudieran tener entre sí un trato más amigable.

Es proverbial el consejo que los franceses dan a los mexicanos en el sentido de que es mucho mejor hablar en español que en inglés cuando se visite su país. Quien observe las discusiones políticas en la televisión de Estados Unidos se percatará de cierto dejo de mofa sobre las disquisiciones francesas. Se aducen algunas razones para este desdeño recíproco: por un lado, a los estadounidenses se les critica de bobos e incultos; es notorio el parroquialismo de los círculos intelectuales y académicos que aún creen en una especie de excepcionalidad norteamericana, que no es otra cosa que prepotencia, flojera e inclusive en ciertos casos intolerancia; la falta de modales elegantes y forma de vestir poco refinada, y la pretendida ambición desbordada por obtener dinero frente a lo cual cualquier otro tipo de consideración humana resulta secundaria; por otro lado, a los franceses se achaca la mundialmente famosa pesadez y arrogancia de los parisinos; la falta de sentido práctico y la inclinación de sus intelectuales por hacer difícil y abstracta cualquier tipo de cuestión, sin ningún tipo de piedad por la comprobación; su ingratitud en asuntos de política exterior a pesar de haber sido liberados de los nazis en la segunda guerra mundial; su higiene y aromas personales, en fin. Creo que gran parte de estas, y otro tipo de ideas semejantes que dicen justificar la malquerencia franco-americana, tienen mucho de mito y exageración.

Los franceses, no obstante, tienen varios puntos a su favor en estos últimos años, a decir de Bill Maher, quien a pesar de que gusta presentarse como un comediante, es uno de los más inteligentes y mordaces críticos sociales en Estados Unidos. Al fundar su aseveración, su ironía arrasa con la mojigatería de su país, que es el blanco al que apunta con sus afilados dardos.