Recent Posts

Mostrando entradas con la etiqueta Democracia. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Democracia. Mostrar todas las entradas

martes, julio 17, 2012

La democracia indulgente


En su columna Isla Washington DC, el corresponsal Jaime Hernández anota algunas ideas sobre la democracia, producto de su experiencia periodística en la península ibérica:
Cuando viví en España, registrando un proceso de transición a la democracia que se extendió a países como Grecia y Portugal, aprendí que la búsqueda de la democracia es una experiencia compleja, lenta y delicada donde los ciudadanos aprenden a hacer de lado sus diferencias, sus muchos crímenes y asesinatos perpetrados a lo largo de sus muchas guerras y asonadas en nombre de nacionalismos, banderas e ideologías.

viernes, febrero 24, 2012

Democracia, su sentido primigenio


Se adhiere José Fernández Santillán a la preocupación de Giovanni Sartori, al advertir, que quizá presa de su propia popularidad, la democracia corre el riesgo de convertirse en un término vacío, al que se recurre como manto cobertor de cualquier circunstancia política. Para evitar esto considera necesario retomar su sentido primigenio, que ubica en el pensamiento de Juan Jacobo Rousseau (pasando por alto, quizá, las aportaciones de la Grecia clásica):
Su tesis es muy sencilla: "el hombre ha nacido libre y por todas partes se encuentra en cadenas". Quiso encontrar la solución a ese dilema en un gobierno en el cual, el hombre, “obedeciendo a todos no obedezca sino a sí mismo”. Eso, para él, sería la verdadera democracia (directa) a la que llamó “República”: régimen en el cual todos mandan y todos obedecen a la vez, sin intermediarios. Al cuerpo político lo llamó también “Yo Común”. Pensó en una democracia sin partidos políticos, representantes, elecciones ni campañas. Para que la democracia tuviese vigencia efectiva debía transformar súbditos en ciudadanos; convertir a los individuos pasivos que sólo obedecen en personas activas que participan en la definición de las decisiones colectivas.
En nuestros días la ultima parte es descartada por imposible, no obstante, Fernández Santillán, que anota la poca recepción de Rousseau en México, mantiene como vigente la necesidad de la enseñanza cívica. Sobre la presencia roussoniana en nuestro país se puede leer el ensayo de Adolfo Sánchez Vázquez denominado Rousseau en México y esta nota, con motivo de una nueva edición de la obra citada.

lunes, agosto 29, 2011

Democracia: las instituciones y el humor



Luis Rubio, en artículo denominado El '¿y yo porqué?' atribuye a José Luis Reyna la siguiente forma de entender la democracia:
Una diferencia de la democracia con los sistemas autoritarios es que en éstos, para gobernar, se requieren de pocas instituciones y escasas reglas; basta la voluntad del gobernante en turno para imponer su voluntad, arbitraria o no, sobre el resto. En contraste, en un régimen democrático las reglas tienen que ser seguidas, acatadas y respetadas. Para ello se necesitan instituciones que instrumenten los acuerdos, las diferencias y sus consecuencias”.
En la parte final del artículo, nos deja otra connotación, que apela más al sentido del humor:
La diferencia entre un sistema autoritario y uno democrático era que en el primero los gobernantes se burlan de los ciudadanos en tanto que en el democrático la situación es al revés.

sábado, agosto 27, 2011

Ciudadanos


Durante una congregación de alrededor de trescientas personas en el Ángel de la Independencia para repudiar la violencia y llamar a la movilización por la paz, relata Daniela Rea en Reforma, un joven de nombre Jordy Melendez reprochó la apatía de los mexicanos que parecen vivir una realidad virtual en el Twitter, Facebook o la televisión y afirmó: "Rechazo la aceptación social del crimen". Otro, cuyo nombre no recogió la reportera, dejó, no obstante, el registro de su indignación y convocatoria:
Tenemos que tomar las calles, la calle es nuestra, no de los militares ni de los narcotraficantes.

domingo, julio 31, 2011

Noruega y nosotros


El editorial de El PáisNoruega y nosotros, ilumina el aspecto más relevante a ser protegido en una sociedad democrática, en tiempos en que la violencia producto del fanatismo tiende a incitar como respuesta el que las sociedades abiertas dejen de serlo:
El autor de los atentados pretende haber actuado en defensa de la identidad noruega puesta en peligro por la inmigración… Pero ocurre que un rasgo interiorizado por la población como seña de identidad de la Noruega moderna es precisamente su tradición de acogida y tolerancia... Las ideas xenófobas constituyen un caldo de cultivo favorable para el desarrollo de la violencia terrorista; deben por ello ser combatidas, pero no necesariamente prohibida su difusión. Una cosa es la incitación a la violencia (incluendo la que se difunde desde el anonimato de determinados sitios de internet) que debe ser perseguida por la ley; y otra, las ideas fanáticas o extremistas no violentas, que se combaten mediante su crítica y refutación.
Mientras Noruega ensaya una respuesta que evite ese desenlace, como señala el editorial, hagamos votos por el éxito de la fórmula "más democracia" y por el fracaso del sectarismo y la irracionalidad.

sábado, julio 30, 2011

El naufragio y el salvavidas


En su artículo de hoy en Reforma Ana Laura Magaloni hace referencia a una disyuntiva, la más de las veces falsa, a la que se enfrentan las sociedades democráticas en momentos de amenaza a su seguridad, aquella que les pretende orillar a elegir entre la coercitividad y los derechos:
 Una y otra vez parece ser que las crisis de seguridad... enfrentan a las autoridades y a las sociedades al falso postulado de tolerar la arbitrariedad y la violación de los derechos humanos a cambio de reducir el crimen violento o, al menos, la percepción de vivir amenazados por éste.
En este orden de ideas, saluda el discurso del Movimiento por la Paz y la Justicia lidereado por Javier Sicilia como una corriente de aire fresco que azota de frente la cara del discurso de la mano dura y del apelativo a las armas como herramienta exclusiva para resolver los problemas:
En los momentos álgidos... El discurso autoritario se percibe casi como un asunto de supervivencia... cuando el consenso político y social de mano dura contra el crimen parece incuestionable, las voces que logran mover conciencias y voluntades en sentido inverso terminan siendo, paradójicamente, salvavidas en el naufragio.

viernes, julio 29, 2011

Corporaciones y democracia


El profesor de la London School of Economics, David Beetham enuncia las siguientes como características de un régimen legítimo:
  • la conformidad con las reglas establecidas;
  • la justificabilidad de las reglas por referencia a creencias compartidas, y
  • el consentimiento expreso de los subordinados a las particulares relaciones de poder. 
En relación con el escándalo desatado en Inglaterra por las escuchas ilegales alentadas por News Corp. el profesor Beetham llama a no distraerse respecto del problema de fondo, del cual dicho enredo es sólo una manifestación:
The News International scandal has rightly caused public outrage and led to a sea-change in relations between UK politicians and media moguls. Yet Murdoch’s empire has been only part of a much wider structure of unaccountable power which has exercised a dominant influence over British politics and policy making in the past two decades or more. This ‘unelected oligarchy’ extends to the corporate sector as a whole, including the major financial and banking institutions.
A pesar de la rendición de cuentas que en estos momentos se desarrolla en el Parlamento inglés, el añejo entramado de relaciones e intereses entre los políticos y los corporativos ha permitido, según el profesor, el advenimiento de una oligarquía  cuyos integrantes no han sido elegidos por nadie:
Now it can be argued, and indeed has been, that the scandal of News International has shown Britain’s democracy to be in good working order. Public opinion has been energetically aroused and effective, Parliament has responded with timely debate and cross examination, senior police officers have resigned and public enquiries have been set up to investigate thoroughly and propose reforms. Yet the crassness of the illegalities exposed in the News International affair has been wholly exceptional in its systemic character and in the universal condemnation it has prompted. And it serves to distract attention... from the ongoing embrace of the corporate world by politicians... The same bankers who are lobbying fiercely to water down the forthcoming Vickers report on banking reform provided half the funds for the Tory 2010 election campaign, and have intimate links with the UK Treasury. The private health firms which still expect fat contracts from Lansley’s NHS ‘reforms’ have funded Tory think tanks and research projects, and have close links with the Ministry of Health.
Habría que apuntar que, en todo caso, muchos de los aliados de esta oligarquía que Beentham denuncia sí han pasado por las urnas, así sea a través de procesos electorales influenciados por campañas auspiciadas por sus poderosos patrocinadores. No obstante, la participación ciudadana, apunta con justicia, ve disminuida su influencia, pervirtiéndose con ello el régimen democrático, frente a la operación de este engranaje de intereses que ha forjado una multiplicidad de relaciones de dependencia recíproca: 
The power of electoral opinion and public voice is tiny when compared with this well-oiled inside track. The democratic principles of popular control and political equality have never been further from realisation in modern times than in Britain’s democracy today.
Volviendo al caso de la compañia de Murdoch y lo que pone a la luz pública, podríamos decir, siguiendo los parámetros de legitimidad política enunciados al inicio, que la organización política inglesa (juicio que podría extenderse a otras muchas) presenta déficits en al menos el primero y el último de ellos. Es decir, en ella las corporaciones gozan de privilegios de trato que, al menos temporalmente, como en el caso News Corp., les ha permitido dilatar el seguimiento y persecución de sus prácticas ilícitas por parte de las autoridades policiales; así mismo, por la reacción de indignación de la ciudadanía inglesa, es evidente, al menos para el caso de la empresa mencionada, el rechazo generalizado a las relaciones que han permitido este estado de cosas.  

jueves, julio 28, 2011

La política de la descalificación

Motivada por el estado del debate político en Estados Unidos, pero con reflexiones plenamente aplicables también para México y el resto del mundo, Anne Applebaum en Slate utiliza el caso del fanático noruego Bhering Breivik para apuntar la luz de la linterna sobre el tunel al que puede conducir el empleo de la retórica de la falta de legitimidad como estrategia política dominante o exclusiva:
This particular form of obsession is not new. Nor is it confined to blond, white, racist Norwegians. Raskolnikov, the hero of Fyodor Dostoevsky's Crime and Punishment, brutally murdered a pawnbroker in the name of a vaguely defined "freedom" that was not available in decadent, czarist St. Petersburg. Since then, revolutionaries and madmen of all kinds, from the Russian anarchists to the Irish Republican Army, have justified the murder of innocent people on the grounds that it would hasten the end of an illegitimate government and bring to power some theoretically more authentic  regime.
 Desde mi punto de vista la "prueba de la legitimidad" debe estar colocada como exigencia perenne sobre los hombros de quienes ejercen poder, Applebaunm se refiere, no obstante, a una degeneración que, utilizando torcidamente dicha idea, cancela las vías del debate y de la obtención de soluciones negociadas, postura dogmática que encuentra terreno fértil en intelectos pobres y de tendencias absolutistas, que rechazan las reglas de la democracia:
In the past, left-wing illegitimists were quite common, and in fact Marxism is a classic, paranoid version of this creed. The illegitimist Marxist argument goes like this: Bourgeois democracy is a sham; bourgeois politicians and the bourgeois newspapers are tools of shadowy financial interests. The entire system deserves to be overthrown—and if a few people die in the course of the revolution, it's all for a good cause. Though not every Western Marxist advocated violence, this is certainly the kind of argument that motivated the Weathermen, the Baader-Meinhof gang, and other far-left American and European terrorists of the past. There is also a right-wing version of this argument, one that has been honed to perfection by novelist Charles McCarry (in Lucky Bastard, he imagines that the Bill Clinton-like American president is a Communist agent and his Hillary-like wife is his controller). More recently, right-wing illegitimism has taken the form of birtherism. The attempt to prove that Barack Obama isn't American-born was, at base, an attempt to prove that he is illegitimate and that he therefore deserves to be removed from power—somehow. Birtherism is also linked to other forms of illegitimism, such as the belief that Obama is a Muslim, and is thus controlled by international jihadists, or the belief that he is "Kenyan" and thus motivated by anti-colonial hatred of white people in general and Americans in particular. It is not accidental that the one note of sympathy for Breivik in the U.S. media came from the lips of birtherist and illegitimist Glenn Beck, who helpfully compared the young Norwegians murdered by Breivik to "Hitler Youth." Presumably if they are Hitler Youth, then they deserved to die?

martes, julio 26, 2011

El poder de las calificadoras


Andrew Ross Sorkin inicia su reporte en el New York Times del día de hoy con la siguiente frase, que traduce el grado de influencia que, a pesar de las "fallas" cometidas, tienen las agencias calificadoras de riesgos sobre los mercados, comparada con la de las actividades propias de las instituciones políticas:
How rating agencies will view the country’s creditworthiness will end up being a bigger deal to the stock market than the current back and forth in Washington over the debt ceiling.
Sobre la labor que realizan estos "jueces" al calificar el grado de riesgo soberano sigue siendo interesante esta nota  de The Economist.

sábado, julio 23, 2011

Más democracia como respuesta

Noruega


La cruel manifestación del fanatismo expresada en Noruega pretende utilizarce para reiterar desde la derecha estadounidense el argumento de mantener e incrementar gastos en seguridad y defensa nacional, en vez de reducirlos, a efecto de mantener una guerra contra el terrorismo "islámico": "This is a sobering reminder for those who think it’s too expensive to wage a war against jihadists."

El absurdo de apoyarse en la tragedia escandinava para tratar de respaldar la agenda militarista es exhibido por Matt Yglesias, que agudamente apunta lo siguiente: "This of course would make no sense even if it were the case that the attacks were undertaken by jihadists as opposed to, say, anti-Muslim extremist Anders Breivik." La argumentación de la derecha radical, excitada por el espejismo de contar, finalmente, con apoyos en el mundo de los hechos para fortalecer su postura en el debate, termina por morderse la cola al trascender las fobias que la unen con el autor de la matanza.

Para Yglesias, con algunas reservas, parece más apegado a la realidad el enfoque del alcande de Oslo: "I don’t think security can solve problems. We need to teach greater respect." Por mi parte, adjunto la siguiente frase del primer ministro noruego que me parece va en sentido semejante: "We must show humanity, warmth towards others. People need each other. It is human contact that we need now. We can all do this."

La canción, muy socorrida en momentos de pérdida de los amigos, es de Elthon John, desde luego. Es una versión abreviada en el piano pero de muy buena calidad. Las versiones con el solo de piano completo que encontramos eran muy malas o incompletas. 

sábado, julio 09, 2011

Democracia, una definición electoral


Recojo de artículo de Liébano Sáenz (Lo que se puede aprender de la derrota)  una definición, quizá involuntaria, de democracia desde una perspectiva de competencia electoral, es decir, una idea para asumir como participante de un sistema democrático que recurre temporalmente a la consulta de preferencias ciudadanas, expresadas a través del voto, para definir a quienes habrán de ejercer las funciones y el poder públicos:
 ... la democracia es un ejercicio de didáctica continua sustentado en la tesis de que no hay derrotas fatales ni triunfos perennes... (en ella) el éxito próximo se construye a partir de la forma en la que se procesa la adversidad.

miércoles, julio 06, 2011

El filósofo y los obispos


El catedrático de Filosofía del Derecho de la Universidad Autónoma de Madrid, Alfonso Ruiz Miguel, nos ofrece en conciso artículo denominado Los obispos y la ley de muerte digna, su punto de vista en relación con la reacción del episcopado español a dicho proyecto. A su postura liberal y humanista agrega una fuerte crítica, que parece indignación, ante la postura de la Iglesia y el propio proyecto que impulsa el Gobierno, que le parece timorato:
Al parecer, dos argumentos fundamentales del portavoz de la Conferencia Episcopal para oponerse a la ley de muerte digna son que el proyecto olvida que la vida humana pertenece a Dios, su propietario, y que parte de una concepción "prácticamente absoluta" de la autonomía personal.

Parece mentira que la jerarquía eclesiástica pretenda seguir imponiéndonos a todos las consecuencias morales que ella deriva de hipótesis tan peregrinas como que semejante ente de razón, en cuanto propietario de los humanos, ha tenido a bien prohibirnos la eutanasia para que podamos encontrar "el sentido oculto del dolor y la muerte".

¿No les basta con el castigo divino ultraterreno, y quieren que también pasemos alguna cuota de infierno en esta vida? ¿Por qué no se limitan a aconsejar a sus feligreses que rehúsen acogerse a las previsiones de la ley en ejercicio de esa autonomía que los obispos pretenden limitar a todos pero que la ley no niega a nadie? Aunque, puesto a pedir, en esta ocasión el legislador podría evitar el persistente error de intentar contentar a los obispos católicos, que no se conformarán nunca con menos que con la estricta imposición universal de sus intolerantes doctrinas.

La población española, según han señalado repetidas encuestas del CIS, acepta muy mayoritariamente formas de muerte digna voluntaria perfectamente razonables que ahora son delito y que no dejarán de serlo con una ley tan pacata como la que acaba de presentar el Gobierno.

sábado, julio 02, 2011

Grecia "galáctica"


Ciuando ví por primera vez esta fotografía, en blanco y negro en El País, mi reacción fue que me encontraba ante una imagen extraida de alguna de las películas de la saga Stars Wars. Con mayor cuidado observé que se trata de la manifestaciones contra los planes de austeridad que la Unión Europea y las instituciones financieras han negociado con el gobierno griego para "salvar" a dicho estado de la crisis en que se encuentra.

Mientras los guardianes del orden, "sacerdotes cívicos" les dicen en México, se cubren con máscaras antimotines, los manifestantes tienen la cara cubierta con caretas para tratar de evitar los efectos de los gases lacrimnógenos que los primeros arrojan sobre elllos. Más allá de las analogías, el grado de pasión y rencor que se observa en el resto de la fotografía es sobrecogedor.

Steve Bell, en The Guardian, nos ofrece su perspectiva sobre los mismos acontecimientos.


viernes, julio 01, 2011

Muerte digna


Se discute en España el proyecto de Ley reguladora de los derechos de la persona ante el proceso final de la vida, que puede consultarse en este lugar. Desde mi punto de vista sus aspectos torales son los siguientes:
  • Todas las personas que se encuentren en el proceso final de su vida tienen derecho a la protección de su dignidad y a que se garantice el efectivo cumplimiento de los derechos reconocidos en la presente ley, en condiciones de igualdad y sin discriminación alguna. En particular, como manifestación del derecho a la integridad física y moral, se garantizará su derecho a decidir libremente sobre las intervenciones y el tratamiento a seguir en dicho proceso, incluidos los cuidados necesarios para evitar el dolor y el sufrimiento.
  • Las personas que se encuentran en el proceso final de la vida tienen derecho a recibir toda la información disponible sobre su estado real de salud, sus expectativas de vida y de calidad de la misma, y las medidas terapéuticas y paliativas que, de acuerdo con ella, le resultarían aplicables.
  • Las personas que se encuentren en el proceso final de su vida tienen derecho a que se respete su decisión sobre la atención sanitaria que se les dispense. De acuerdo con lo anterior, podrán rechazar las intervenciones y los tratamientos propuestos por los profesionales sanitarios, aún en los casos en que esta decisión pudiera tener el efecto de acortar su vida o ponerla en peligro inminente,
  • La negativa a recibir una intervención o tratamiento, o la decisión de interrumpirlos, no supondrá menoscabo alguno en la atención sanitaria de otro tipo que se le dispense, especialmente en lo referido a la destinada a paliar el sufrimiento, aliviar dolor y otros síntomas y hacer más digno y soportable el proceso final de su vida.
El Pais reporta que Los obispos combatirán "con todos los medios" la ley de nuerte digna. La opinión que resume la posición es la que se anota en el párrafo de entrada de la nota:
"Cuando afirmamos que es intolerable la legalización abierta o encubierta de la eutanasia, no estamos poniendo en cuestión la organización democrática de la vida pública, ni estamos tratando de imponer una concepción moral privada al conjunto de la vida social. Sostenemos sencillamente que las leyes no son justas por el mero hecho de haber sido aprobadas por las correspondientes mayorías, sino por su adecuación a la dignidad de la persona humana."
Los obispos saben muy bien la crítica que se hace a las iglesias de las distintas religiones del mundo cuando se pronuncian sobre temas que inciden, o pretenden incidir, en la moral positiva de la sociedad: la tentativa de llevar a cabo una "imposición" de su particular manera de ver las cosas, inclusive entre aquellos miembros de la sociedad que no forman parte del grupo religioso. Sin embargo, ¿con fundamento en qué es intolerable el proyecto? Dicho fundamento no puede ser otro más que la particular concepción de los funcionarios de dicha orden religiosa, inspirada seguramente en su interpretación de los textos que consideran sagrados, por lo que no estamos ante pareceres establecidos después de una discusión democrática (es de mencionarse que a los obispos les parece que el proyecto tiene como defecto "una concepción de la autonomía de la persona prácticamente absoluta"). De ser el caso, sí que se está ante el intento de imponer una prohibición  la fijación de un derecho, que como derecho subjetivo que es, implica una posibilidad de actuar respaldada por el orden jurídico, no un deber inescapable por el que coercitivamente se motiva a los sujetos a llevar a cabo conductas que de otra manera no harían. ¿Porqué negar lo que muchos piden y que no se impone a nadie que piense distinto?

Tienen razón los obispos al afirmar que el mero cumplimiento de un trámite formal no hace al resultado de dicho proceso "justo". Es más, en una democracia cualquier producto de la convención no es más que un arreglo temporal que debe estar sometido permanentemente a la crítica y a su mejora, lo relevante es configurar la arena adecuada en la que florezca la argumentación libre y racional. En el caso que nos ocupa, la vara de la justicia, desde el punto de vista de los obispos, es lo que ellos llaman "adecuación a la dignidad de la persona humana", sin embargo, la existencia y alcance preciso de dicha regla es algo que debe demostrarse y explicarse, más allá de las frases ambiguas de los discursos.

En este y otro tipo de asuntos se debe estar en disposición de defender una idea y de confrontarla con otras para llegar a una ley aceptable y útil, pero ese ejercicio es imposible cuando se parte de descalificar como "intolerable" el pensamiento distinto y afirmar que será combatido "con todos los medios". 

    
    

lunes, junio 27, 2011

Una realidad sin nombres


En articulo titulado Élites tóxicas, en el que denuncia una miseria moral que se exhibe en el hecho de que los ricos reciben limosna de los pobres ante las miradas atónitas de los representantes democráticos (referencia sin duda a los sacrificios a los erarios públicos y sus consecuencias sociales que se señalan como remedio ineludible para combatir los efectos de las crisis financieras), Margarita Riviere llama la atención a la impunidad con la que transitan los actores sociales causantes de estos atropellos cobijados en abstracciones fantasmales que permiten el resguardo de sinvergüenzas:
Lo llamativo es que nuestra cultura mediática, maniática del genero People y de personalizar éxitos y fracasos, mantenga tan descomunal recato e incapacidad para nombrar a los promotores de estilos de vida tóxicos. así, se recurre a la fabulosa abstracción de "los mercados" y a la ingeniosa generalización de que "todos somos culpables"...
Riviere acusa a lo que llama "élite tóxica" de haber destruido la idea misma de sociedad al actuar como una especie depredadora que sólo la concibe como territorio de caza para obtener influencia, visibilidad, autoridad, todo ello reducible, en última instancia, a dinero. El despeñamiento moral se fortalece al convertirse este tipo de comportamiento en modelo social, en representación de lo ideal o, en el menos malo de los casos, en descripción de "lo normal".

La articulista observa como anticuerpos de estas élites tóxicas a otras minorías que empiezan a surgir, las cuales reivindican una democracia y política "reales". Se trataría de nuevas élites (toda vez que la mayoría parece  adormecida) de una disposición abierta y generosa capaz de construir un futuro mejor.

martes, junio 21, 2011

Democracia, una descripción anónima


Nos comparte Luis Rubio, en su colaboración titulada Pacto y democracia, una descripción hecha por anónimo diplomático egipcio acerca de lo que es la democracia:
es de hecho una dictadura estricta donde cada ciudadano es su propio dictador. El ciudadano en una democracia se impone a sí mismo una etiqueta estricta: no empujar; no robar; no hostigar a las mujeres; no insultar o hacerle daño a otros; pararse en los semáforos, incluso a las tres de la mañana; no estafar en los negocios; mantener la puerta abierta para la persona que viene detrás de uno; pararse en una cola y no intentar saltarse lugares; no comportarse en formas socialmente inaceptables; y todas las reglas que un ciudadano en una democracia se siente obligado a cumplir sin más. Ese ciudadano cumple las reglas no por temor al régimen, sino por su propia disciplina y la convicción de que cada quien tiene la responsabilidad de hacer su parte para que la sociedad funcione tersamente.
Al articulista le llama particular atención la relevancia del rol ciudadano en la posible determinación del tipo de organización política: "En un entorno democrático, el ciudadano asume su responsabilidad como factor central de funcionamiento del conjunto social, en tanto que en un sistema autoritario o, simplemente, no democrático, el ciudadano no asume responsabilidad alguna". De esta manera, la liga democracia-participación vendría a contrastarse a la diversa centralización-autoritarismo al observarse los sistemas políticos.

El diplomático anónimo hace referencia, quizá sin proponérselo, a una variante o aspecto de la responsabilidad o virtus ciudadana como elemento definitorio de la democracia, característica que lo hace libre en tanto participante activo de la vida de la polis, idea que es una de las que marcan la pauta de la discusión teórica sobre la democracia entre el liberalismo y el republicanismo contemporáneos. Se trata, ni más ni menos, de "la libertad de los antiguos" contrastada con la libertad de los modernos". La antítesis sería la reducción individual a un estado pre cívico alentado por el egoismo, sin la aceptación de la carga de formar parte de una comunidad, en el mejor de los casos free rider que pide pero no da al grupo social:
cada persona hace lo que quiere en cada momento, sin autocontrol o consideración por los demás, sin sentirse atado ni a las reglas más básicas de conducta. La luz roja en un semáforo es una mera recomendación; la corrupción es la norma; cada quien puede construir lo que quiera y donde quiera; cualquier persona se siente libre de nombrar a sus hijos o familiares para cualquier posición, independientemente de sus habilidades; y el recurso a la violencia contra el débil es ampliamente prevalente. El individuo se siente libre de actuar de acuerdo a sus impulsos y no tiene que rendir cuentas de sus acciones o faltas a nadie
En este orden de ideas, se sigue que en una organización política en que la práctica cívica ciudadana decaiga hasta hacerse decrépita, el pacto implícito entre iguales que permite el autogobierno se vuelve ilusorio.

De tal circunstancia no es difícil derivar un acercamiento al estado de naturaleza hobbesiano, con la consecuencia indefectiblemente del imperio de los más fuertes o hábiles frente a autoridades apenas dotadas de respaldo que poco pueden hacer frente a esos impulsos.

viernes, mayo 27, 2011

Entre el pragmatismo y los principios


David Sanger considera que Barack Obama respaldó a Hosni Mubarak hasta que fue evidente que la milicia egipcia no lo seguiría haciendo más. Creo que no es justo el comentario. Es sabido que los funcionarios del Departamento de Estado aconsejaban la línea pragmática tradicional y que había división en la Casa Blanca conforme se hizo evidente el fuerte apoyo popular a la revuelta civica, creo que en ese momento el presidente de Estados Unidos se dejó llevar por sus institntos, apoyar a la gente, cuya causa se consideraba legítima, aún a costa de una aliado de dudosas credenciales democráticas, con quien no tenía ningún compromiso personal y que se resistió hasta el final a declinar. El reto viene ahora, mantener la congruencia que se expresa en el discurso cuando los hechos parecen sugerir un curso de acción, o inacción, más cauteloso.

¿Qué hacer cuando el dictamen democrático se niega a ser acatado por los tiranos, en particular en Yemen y Siria, sin descontar a Bahrein e Irán, cuya juventud ha tomado riesgos ilusionados en el apoyo estadounidense y europeo? Como bien apunta Sanger:"Even inside the White House, some officials were at pains to explain why Saudi forces rolling into Bahrain merited a mild news release, but Muammar el-Qaddafi’s forces in Libya were bombed."

En su discurso para marcar la que será su política ante la llamada "primavera árabe" Obama afirmó que era el momento de entender que los intereses no deben reñir con los principios: "Even in the hardest cases... there must be no doubt that the United States of America welcomes change that advances self-determination and opportunity... After decades of accepting the world as it is in the region... we have a chance to pursue the world as it should be." Sanger, no obstante, se muestra escéptico: "Which American president are they dealing with?" Su respuesta apunta a un repliegue final de los principios frente a la realpolitik:
If the royal family in Bahrain continues to listen to King Abdullah of Saudi Arabia — who sent troops into Bahrain to make sure that any threat to his neighbor would be met with maximum force — does the president openly split with the Saudis? That seems highly unlikely at a time of $4 a gallon gas and a growing threat from Iran.

lunes, mayo 23, 2011

La zanahoria y el conejo

La primera plana de Reforma del día de ayer presenta nota de Karla Garduño titulada Parlamentan... no legislan, la cual inicia con la conclusión:
La ausencia de mecanismos para llegar a acuerdos y crear mayorías legislativas en la pluralidad, el peso de intereses políticos y económicos, el incumplimiento de las agendas de las bancadas y la falta de mecanismos de rendición de cuentas mantienen entrampado al Congreso, advierten aadémicos y legisladores.
Sin negar la perfectibilidad del orden jurídico mexicano, y que se hace referencia en el párrafo al peso de los intereses, siento, no obstante, que se insiste en colocar ad infinitum la zanahoria por delante del conejo de manera que no la pueda alcanzar. Es decir, se sugiere que el camino al desarrolllo y la concordia se evidenciará una vez que plasmemos en derecho la fórmula para salir del laberinto. Creo que se trata más bien de problemas de hombres que de reglas, una democracia requiere de demócratas más que de un marco legal excelso en perenne actualización  (por ejemplo, nuestra constitución probablemente sea la más extensa del mundo en el desarrollo de las atribuciones de órganos de fiscalización y control, así mismo, consigna multiplicidad de informes y comparecencias al congreso por parte del gobierno, no obstante se señalan aún deficiencias en la rendición de cuentas).

Texto normativo que no se corresponde con la realidad es simplemente una hoja de papel, señaló Ferdinand Lassalle. Los usos y costumbres no obedecen siempre al timón del derecho. Las dolencias señaladas en el párrafo de la nota que se cita apuntan, más que a la carencia de "mecanismos", al imperio de la mezquindad y a una aún débil virtud ciudadana que se debe fortalecer en el mundo de los hechos mediante el fomento de su práctica.

domingo, mayo 22, 2011

Pensando la democracia


Enttre las numerosas planas de información de El País del día de hoy dedicadas al movimiento 15-M, las inteligentes reflexiones contenidas en los ocho párrafos de Lluis Bassets, La democracia soñada, justificaron por sí la compra del periódico. Mucho que comentar, sobre todo para pensar el concepto de democracia, no obstante, para empezar anoto las siguientes ideas que van en la línea de remarcar un cierto rebasamiento u obsolecencia de los institutos políticos formales como instrumentos de las inquietudes contemporáneas de la ciudadanía y el desconcierto de quienes los encabezan, impávidos frente a un fenómeno para el cual no pueden tener respuesta:
Nada hay más inquietante para los estados mayores políticos que un fenómeno fuera de control y de agenda. No cabe responder con encuestas ni consultar a los expertos y a los focus group. No hay campaña de publicidad que sirva. Ni siquiera se sabe a quién puede beneficiar o quién puede sacar tajada...

Si la democracia se constituye frente a la dictadura, ¿por qué no se puede reconstituir frente al anquilosamiento y la disfuncionalidad? Ahí están los tres elementos del cóctel: un cambio generacional, la tecnología de las redes sociales y la crisis económica que quita trabajos, viviendas y esperanzas.

La democracia real denuncia la idea de una democracia de ficción o virtual, que ya no es efectiva. Pero sería peligroso que toda democracia fuera tachada de ficticia y que se propugnara una democracia arcangélica cuya esencia y sistema de funcionamiento nadie conoce.