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sábado, agosto 20, 2011

Adios al Parnaso


Escribe Jairo Calixto Albarrán bonito artículo sobre la extinción de la mítica librería y cafetería El Parnaso, a la que tanto visité en mis tiempos de estudiante y durante los que fueron mis primeros años de ejercicio profesional, principalmente los sábados por la mañana, al final de los ochentas y principios de los noventas. Al evocar sus tiempos en este lugar de Coyoacán, nombrado en honor de la patria simbólica de los artistas, Calixto Albarrán hace la siguiente descripción de los motivos que pueden llevar a las personas a buscar un refugio o guarida de corte intelectual:
Cuando eres feliz e indocumentado y tienes aspiraciones literarias, lo más importante es encontrar un refugio dónde compartir con tus pares esas pasiones al calor de un café o unos tragos. Un espacio para alimentar egos, normar criterios y diseñar complots con los superpoderes de la arrogancia cultural. Y sentirse así como Picasso, Henry Miller, Ernest Hemingway en los recintos parisinos, donde exponían tirrias y logros a los fragores del debate que, regularmente, acababa en los madrazos. Encontrar tu lugar en el mundo de artista adolescente alrededor de una mesa, en el cultivo de los vasos comunicantes del ánimo creativo, la conversación salpicada de citas a pie de plática, el impostergable intercambio de dudas existenciales y de certezas ecuménicas, así como de hazañas amorosas, frustraciones sentimentales y densos espectáculos de la vulgaridad humorística.
El resto del texto, en el que se hacen reflexiones interesantes que llaman a atención sobre la necesidad de preservar los espacios de tradición cultural se puede leer en Adios al Parnaso.

martes, julio 19, 2011

La extinción de los paraisos


La primera vez que entré a una las tiendas Borders me sentí en un mundo de fantasía: todas las revistas imaginables, que eran el objeto de mi búsqueda en esa ocasión, estaban a mis disposición. Pasillos de libros y películas clamaban mi atención, ¡yo sería feliz viviendo aquí! me dije en esos momentos. El impacto que ocasiona la ilusión de tener al alcance de los dedos el poder de disposición sobre un infinito de objetos de nuestro deseo es algo inenarrable. Lo he sentido otras veces igualmente sublimes, por ejemplo recuerdo la primera vez que entré a la Librería Ghandi en Miguel Ángel de Quevedo interesado en libros de derecho, sociología y política o mi encuentro con la mítica Librería del Zótano de Avenida Juarez, casi enfrente del Hotel Regis donde me hospedé, cuando hacía preparativos para venir a estudiar a la Escuela Libre de Derecho y tuve la impertinencia, me dirían después, de dar un paseo nocturno por los alrededores de la Alameda Central para iniciar mi conocimiento de la ciudad; otra ocasión semejante, aunque más enfocada mi atención en esos momentos al sector musical, fue cuando tuve la fortuna de introducirme en esa selva de materiales auditivos, de lectura y de colección que era el establecimiento de Virgin Records en la cercanías de Central Park, durante la que ha sido la única visita que he hecho a la ciudad de Nueva York.

El nombre "Borders" siempre me gustó; al ser nativo de Tijuana cualquier referencia a la frontera o a lo que está en los "márgenes", tiene en mí una amistosa acogida. Tuve el placer de poder conocer los establecimientos de la cadena en algunas otras ciudades de Estados Unidos que pude visitar. Recuerdo con especial nostalgia una ocasión que caminando por las calles, desconocidas para mi, de la ciudad de Boston, me topé con una de las tiendas, bellísima, dicho encuentro me hizo sentirme otra vez como en casa, una casa mental que yo habito, a pesar de encontrarme en tierra extraña. Mis últimos refugios en Borders se limitaron a la tienda ubicada en Plaza Bonita, en San Diego, durante mis visitas fugaces de tres días a mi familia en Tijuana, en donde utilizaba orgullosamente mi tarjeta de clente en libros, revistas, dvds y alguno que otro regalo; era para mi obligado comprar "de pilón" algunos de los inmensos volúmenes sobre todo tipo de cosas interesantes que se encontraban tentadoramente apilados bajo el anuncio en cartón "sale". Tristemente la experiencia narrada no se dará más, Borders, producto de una administracción que no supo adaptarse a los nuevos tiempos se va en lo que es la culminación de una muerte anunciada desde el año pasado.

No sólo Borders, Virgin Records ya no existe, aunque conservo orgullosamente una chamarra negra que adorna la espalda con la palabra que da título a la compañía en sugerente rojo sangrante, y que se dedica ahora a impulsar viajes al espacio, ¡vaya que eso si es adaptación a los nuevos tiempos! Las inmensas tiendas de Tower Records desaparecieron en Estados Unidos (aunque en la Ciudad de México se mantiene una en la Zona Rosa y otra en Altavista, de dimensiones mucho más apretadas, aún con el nombre, como reliquias de otra época en la que fueron marcas de distribución privilegiada de los objetos de mi afecto. Para incrementar la sensación de pérdida me entero recientemente que El Parnaso de Coyoacán, que ya observaba exhausto en mis últimas visitas, cierra. Ghandi de Quevedo persiste pero se ha ampliado a un establecimiento mucho más moderno, dejando enfrente al viejo local, como una especie de Titanic abandonado, ahora minúsculo em comparación con su hermano, limitado a ciertas materias, perdiéndose el efecto a la vez acogedor e intimidante que generaban torres de libros que parecían precipitarse sobre los clientes para absorvernos entre toneladas de hojas impresas al primer descuido. La Librería del Zótano cuya inagen quedó grabada en mi mente despareció con el temblor del 85, pasando a la historia ese zótano que dio nombre a una cadena. Sigue siendo buena librería la ubicada en Miguel Ángel de Quevedo.

La lenta desaparición de mis lugares consentidos de antaño quizá señalan, además de la edad, lo obsolescente de mis prácticas de consumo. No estoy en contra de la tecnología, pero sinceramente no encuentro el mismo grado de placer y gratificación en esa búsqueda ansiosa que tiene por resultado el hallazgo de algún disco o libro altamente deseado que lo que se produce por el click en una computadora, que de manera aburridamente previsible traerá como resultado una descarga de bits o la llegada a mi casa de un libro envuelto en cartón tiempo después. Ese tipo de adquisición no iguala la tenencia cual climax culminatorio de esa emoción que se acumula despordante conforme creemos acercarnos al lugar donde habremos de descubrir al autor o conjunto musical deseado, esa sensación que imagino semejante al encuentro de un tesoro después de días de escudriñar los lugares más recónditos del planeta o, de plano, algo análogo a lo que podría denominar un orgasmo intelectual logrado después de un delicado y prolongado foreplay.

Algo parecido encuentro con la revistas, el placer de dar con ellas conforme aparecen los nuevos números, con fechas en la portada que nunca coinciden con el calendario real, no lo sustituye la fría regularidad de la entrega producto de una suscripción. Sanborns sigue siendo el lugar para esa búsqueda en la Ciudad de México al igual que los establecimientos del Aeropuerto.

Por razones de obsolescencia mental semejante a la antes referida mi última visita, en otros años ritual obligado, a la muy apreciada tienda Best Buy de Mission Valley en San Diego me frustró enormemente, muchísimos menos videos visibles a la mirada de los clientes eran "compensados" con la fría leyenda de que ¡cualquier artículo puede ser pedido en forma electrónica y entregado en casa! ¿Y la búsqueda ansiosa entre un muro de objetos audiovisuales semejante a la muralla china cómo lo sustituyo?, ¿la sensación de victoria entre fanfarrías al encontrar precisamente la película antigua o el disco poco comercial que buscaba donde queda? La tienda no monopolizó mi tiempo como antes lo hacía, los arqueólogos audiovisuales habremos de buscar lugares alternativos.

Como dije al principio Borders se vá, al repetir la trágica noticia me pregunto ¿porqué se mantienen con éxito otro tipo de establecimientos y firmas y se va uno que tanto quiero? Extraño amor a una empresa para la que nunca signifiqué más que uno entre miles de clientes diarios que desfilaban por sus establecimientos como feligreces itinerantes ante un templo. ¿Porqué no se terminan de ir las empresas de Robert Murdoch y se queda Borders? Seguramente porque soy parte de una minoría consumista impotente de influenciar a "los mercados" lo suficiente como para mantener a los antiguos oferentes de nuestros artículos amados, que han sido sustituidos por canales de distribución más eficientes, pero muchos menos "emocionales" que a los que me acostumbré cuando comenzé a tener un sueldo. Pero el dinero no entiende de sentimientos. Tendré que adaptarme y suspirar con nostalgia por mis cada vez más escasos paraisos terrenales.

sábado, junio 25, 2011

Clarence Clemons


"He was my great friend, my partner, and with Clarence at my side, my band and I were able to tell a story far deeper than those simply contained in our music. His life, his memory, and his love will live on in that story and in our band." (Bruce Springsteen)

Ha muerto uno de los componentes fundamentales de la legendaria E Street Band, grupo que ha acompañado a Bruce Springsteen durante la mayor parte de su carrera, se trata del saxofonista Clarence Clemons. Como apunta Adam Sweeting en su obituario en The Guardian, la imagen del album con el que Springteen saltó al estrellato muestra el apoyo, que sería más que meramente simbólico, del lider del grupo en su músico, que pocos saben ocupa parcialmente la portada:


El album contendría lo que es la canción insignia de Bruce Springsteen, titulada precisamente Born to Run, considerada por varios como una de las mejores canciones de la historia del rock, algunos le han llamado "la canción perfecta", y mereció para Springsteen, en su momento, el pretencioso título de "el futuro del rock and roll". Aquí The Boss con su banda, que no volveremos a ver reunida, en la que aflora la centralidad de Clemons en la forja de la genética musical:


Clarence Clemons desarrollaría también proyectos personales. El video al final es de una canción que en la primera mitad de los ochentas se convirtió en hit, lo acompaña Jackson Brown en la vocalización. En sí el video tiene la calidad propia de un comercial barato de producto para ama de casa, pero es de apreciarse la sencillez y la camaradería manifiesta de los participantes, que de eso trata el mensaje de la canción a fin de cuentas. Para los interesados en la historia de la tecnología será curioso observar el armatoste que para tomar película carga la chica en algunas partes del mismo. Clemons canta pero ello no es óbice para que haga gala de su talento como saxofonista en la alegre canción. Youre a friend of mine es una de las piezas musicales que más me elevaba el espíritu en aquella época, efecto que sigue vigente. Descanse en paz.

miércoles, abril 13, 2011

Fidelidad a Tijuana

Tijuana ha sido siempre una ciudad de prosapia restaurantera, desde mariscos y comida china e internacional, hasta tacos y burritos "inigualables", y vaya que he "taqueado" en varios lugares de México.

Ahora que vivo en la Ciudad de México recuerdo con cierta nostalgia la pizzas Giussepis de Tijuana, más que por el lugar, punto de referencia para ubicarse en el largo boulevard que atravieza la ciudad, por lo socorridas que eran para acompañar en casa algún partido de beisbol o futbol americano, a la vez de dar descanso a la cocina familiar; fuera de casa cualquier reunión informal podía ser pretexto para acompañarlas con pizzas, entre ellas las Giussepis. No recuerdo haber ido expresamente a comer en el restaurante, para llevar a las amigas acudía al Amitos en la Colonia Cacho, que también tenía comida italiana y para las tardes de platicar sobre todo y nada con amigos íbamos al Victors de la Zona Río, el cual me parcaté durante mis últimas visitas navideñas, con dolor, que ha desaparecido, ¡otra tradición tijuanense que se pierde!, espero sea temporalmente.

Volviendo a Giussepis, me entero recientemente que pertenece a una familia tijuanense de tradición culinaria de la cual uno de los vástagos, Javier Plascencia, ha establecido una serie de restaurantes en los que con orgullo explora las  posibilidades de la comida originaria de la tierra legendaria de Calafia, a pesar  de los obstáculos y el desánimo que representa para todo emprendedor la innegable presencia de la delincuencia organizada y sus derivados de poca monta, sobre todo la de reciente llegada en nuestra querida Tijuana: "I am proud of being from Tijuana" dice Javier Plascencia al New York Times, "I want there to be no mistake... This is a Tijuana restaurant. This is what Tijuana can be."

Al escucharlo, o más bien leerlo, se me ensancha el corazón, aunque con tristeza escucho su relato de los cambios de la vida pública tijuanense conforme a una descripción que varios compartimos y que, inclusive, me ha hecho pensar en mis visitas de los últimos años en una decadencia de la vida social tijuanense, que tanto disfruté en los ochentas e inicio de los noventas: "In the ’90s, we all knew who the drug dealers were... They came to our restaurants, we cooked at their baptism parties, but they didn’t mess with anyone. They respected who we were. But then that started to change, and you didn’t know who people were and how they would react. Suddenly there were no rules anymore." Yo que voy a Tijuana preponderantemente en la epoca de navidad con frecuencia he sido introducido a algún nuevo restaurante, aparentemente exitoso, sólo para encontrarme tiempo después con que el negocio ha desaparecido o emigrado a San Diego, testimonio incontestable de la práctica del "derecho de piso" que inhibe el desarrollo de la ciudad. Ver el Señor Frogs en ruinas, o la Plaza del Zapato sin el bullicio de peñas y pequeños restaurantes de antaño es doloroso, como dice el dicho: "el pasado no se queda donde lo dejamos".
Pocos saben que la Ensalada Caesar, la reina de las ensaladas, fue, según la leyenda más acreditada, creada en Tijuana, en el restaurante del italiano Cesare Cardini, cuyo Caesar Cardini Café es una de las imágenes que adornan la columna izquierda de este blog. Pues bien, Plascencia decidió rescatar el lugar: "Tijuana is not very good at preserving its history... Ceasar’s is so important to the story of this city. When we heard it was for sale, there was no way we were going to let that legacy be lost.”

Con optimismo que no se deja arredrar Plascencia tiene fe en su ciudad: "the general perception of Tijuana is that it’s a violent and dangerous city", en este orden de ideas cree en un boom de creatividad de gente joven a la que no sólo la anima el ánimo de las ganancias: "They are looking to invest in the future of the city and its people." Esta "ciudad" y su gente, tiene una connotación más amplia que la que podría imaginar un forastero pero que sabe muy bien todo tijuanense: "When you say local in Tijuana, you are talking about Tecate, Ensenada, Rosarito and parts of San Diego... It’s a very big local."

Gentes como Plascencia y las que se desenvuelven en el "indomable" medio artístico tijuanense son las que me hacen ver con esperanza el futuro de mi ciudad natal, a la cual, a pesar de tenerla tan lejos, llevo siempre en el corazón.

domingo, enero 16, 2011

La religión a debate


El pasado 26 de noviembre, el exprimer ministro británico Tony Blair y el escritor y polemista Christopher Hitchens debatieron en Toronto respecto a la siguiente cuestion: ¿es la religión una factor para el bien en el mundo? Tony Blair argumentó que la fé religiosa desempeña un papel fundamental en la configuración de los valores que guían al planeta y que es una fuerza para el progreso. Hitchens sostuvo que el mundo sería un mejor lugar si el adoctrinamiento religioso se permitiera sólo una vez que la persona contara con una cierta madurez de razonamiento. La audiencia votó en relación con la cuestión a debate antes del inicio, tuvo la oportunidad de cuestionar a los debatientes sobre diversos temas y al final se llevó a cabo una última votación. Se trató de un excelente ejercicio de tolerancia y racionalidad democrática. 

George Alan O´Dowd, mejor conocido como Boy George, vocalista de Culture Club, y a quien nadie confundiría con un experto en filosofía, o teología, comentó al respecto en Twitter que le había parecido divertido ver debatir entre sí a un par de fanáticos. Se lo perdonamos sólo por tratarse de un ícono ochentero.

miércoles, junio 30, 2010

Cuando pase el temblor


Recién desempacado de Tijuana (el avión había aterrizado a la medianoche) y después de un glorioso verano de reencuentro con amigos y juerga, me levanté de la cama con una hora de retraso para dirigirme a la Escuela Libre de Derecho, a lo que hubiera sido mi primer día de clases del segundo año de la carrera; ya había comenzado unas semanas antes el ciclo escolar. Cuando bajaba las larguísimas escaleras de la casa de asistencia en que vivía, en la Colonia Escandón, sentí lo que consideré inicialmente como mareos pero que en realidad eran las primeras manifestaciones de un movimiento telúrico, el grueso del temblor lo pasé asido de las rejas de la casa, junto a la calle, para no caer al suelo; se trataba del terremoto del 85, como se le conoce hoy. En virtud del desconcierto generalizado, más de la mitad del trayecto a la escuela lo tuve que realizar caminando por enmedio de la Avenida Chapultepec, repleta de escombros; al avanzar y observar escenas que parecían más propias de una película que de la realidad, me percaté de lo gravísimo de la situación por lo que me asaltó una urgente necesidad de corroborar si la escuela y mis compañeros, ubicados en la zona que se percibía de mayores daños, seguían con bien; en el trayecto fuí testigo involuntario de estremecedoras escenas de desolación. Lo que vimos y vivimos esos días, tanto nosotros como nuestras familias, es algo que queda grabado para siempre.

Era la época en que despegaba el movimiento o campaña referida como "rock en tu idioma" bajo el cual identificábamos a Nacha Pop, Enanitos Verdes, Neón, Ritmo Peligroso, Mecano, Soda Stereo, Miguel Mateos, La Unión, Alaska y Dynarama, Duncan Dhu, Los Amantes de Lola, Miguel Ríos, Charly García, Hombres G, entre otros. También se desarrollaba, por el lado anglosajón, lo que se conocería como la segunda invasión británica, encabezada por Duran Duran, Culture Club, Spandau Ballet, Simple Minds, U2, Pet Shop Boys, The Smiths, Bananarama, Depeche Mode, OMD, The Cure, Wham, New Order, Tears for Fears, Mike and the Mechanics y otros muchos.

Recuerdo nitidamente a una compañera que meses después me platicaría con emoción, en la cafetería de la escuela que desde luego se mantuvo en pie sin pérdidas humanas que lamentar, que había adquirido boletos para un concierto, creo que en Querétaro o alguna otra ciudad del centro de la república, de Soda Stereo y Radio Futura, a quienes yo no identificaba aún, imbuido más bien en la música británica y estadounidense que dominaba en los videobares y fiestas de mi ciudad natal. La fortuna quizo que a finales de 1985 se realizara el lanzamiento del album Nada Personal de Soda Stereo cuyo éxito principal se llamaria, en asombrosa sincronía, "Cuando pase el temblor", una mezcla de reggae, folklore sudamericano y rock que, incrementado el valor de su letra debido a la experiencia vivida por quienes estudiabamos en la Ciudad de México, tenía una muy especial significación en las fiestas. Siempre he pensado que la canción es una reflexión introspectiva sobre sensaciones muy íntimas, mezclada con elementos de temor frente al caos, no obstante, para nosotros era un motivo para hacer remembranza de los miedos y reacciones que tuvimos al suceder el terremoto y la sentíamos, quizá de manera inconsciente, como un himno a la supervivencia.

Muchas otras canciones autoría de Gustavo Cerati serían nuestras acompañantes durante el desarrollo de la carrera de abogados en "La Libre" y aún más allá. Espero de todo corazón que "cuando pase el temblor" que injustamente se ha ensañado con su salud le sea posible continuar disfrutando de una existencia con calidad de vida, es lo mínimo que podemos desear para él por las numerosas piezas musicales de su composición que han pasado a representar momentos especiales en la vida de nuestra generación "ochentera".

Nota: la fotografía es de Jesús Villaseca.

domingo, enero 17, 2010

Red Skies


La fotografía se llama Fire on Sky! y es de digikuva. Más allá de la dantesca impresión que ocasiona, me hizo recordar a una canción y a un grupo inglés que en 1986 se presentó en Tijuana, junto con otros más (The Bangles, Oingo Boingo y semejantes de la onda new wave), en el Hipódromo Agua Caliente, en un concierto patrocinado por la estación 91 X de San Diego, en lo que se conoció como Mex Fest. El grupo: The Fixx, la canción: Red Skies. A pesar del nombre de la pieza, el video está filmado en blanco y negro, como acostumbraban varios artistas presentar algunas de sus mejores canciones en MTV. Por ejemplo, siguieron esa línea, de los que vienen a la mente de inmediato, los siguientes clásicos: Eyes Without a Face de Billy Idol, Every Breath You Take de The Police y With or Without You de U2. Tanto la fotografía, como la canción y el video me parecen excelentes.

domingo, noviembre 15, 2009

The wall

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Hablando de muros, no se puede eludir recordar el celebérrimo video de Pink Floyd de la canción Another Brick in the Wall. Decir que representa un reclamo o venganza de alumnos a un profesor represivo implica una cortedad en la comprensión de la obra. Es una protesta contra los instrumentos de control social que tratan de estandarizar o domesticar ciudadanos sirviéndose para ello de cualquier mecanismo de socialización, la educación y los medios de comunicación por excelencia. Este video no sólo lo deben de ver y discutir los estudiantes y educadores, sino también autoridades culturales, gubernamentales y, en general, todo interesado en estudiar los intentos de ingeniería social según una perspectiva monolítica, adormecedora o represiva sin aceptar el desenvolvimiento de la creatividad individual, como se refleja en el niño que es objeto de castigo y ridiculización por escribir poesía. Ese toque de rebeldía a cualquier represión espiritual es lo que permitió a la canción acomodarse como anillo al dedo a la celebración del derrumbe del muro de Berlín, ícono represivo de la guerra fría.

En nuestras sociedades no se prohíbe la práctica de la poesía, otras formas de literatura o la filosofía, sin embargo, para el establishment se trata de actividades inútiles desprovistas de valor, que son desalentadas y en los hechos se condena a quienes se dedican a elllas a morirse de hambre. ¿Podría adaptarse la canción en nuestros días para constituir un reclamo al orden social vigente que hace objeto de reconocimiento exclusivamente a las actividades dirigidas a la obtención inmediata de lucro, sin ninguna consideración ética?

Para quien guste se adjunta una versión en vivo que si bien no tiene la espectacularidad de los conciertos del grupo de los últimos años, tiene el valor de presentar a la banda original en su apogeo, con Roger Waters como vocalista y David Gilmoure aún con cabellera, en un momento muy cercano al lanzamiento comercial de la canción, y con una serie de "solos" de guitarra y teclados en la parte final, de corte blusero-progresivo, que no se encuentra en las versiones de estudio, y que incitan de manera penitente al oyente a proveerse de alguna sustancia que expanda la percepción de los sentidos para disfrutarlos inmerso en la atmósfera que transmiten. 

jueves, septiembre 17, 2009

Se dejaba llevar...


Recién ha muerto Antonio Vega, al morir fenece por igual la mente cuya inspiración produjo una serie de canciones muy representativas para muchos. Lo escuche por primera vez con su grupo Nacha Pop; recordamos "La chica de ayer" o "Asustado estoy", la primera melodía de ellos que se escuchó masivamente en México en los ochentas.

"Lucha de Gigantes" es una canción cuyo espíritu traté de hurgar con un entrañable amigo, Juan Figueroa, al pasar él por un momento de azul melancolía por aquella época. No sé si la composición significaba lo que yo le transmitía al hacer una serie de líneas y garabatos sobre el parabrisas de mi carro, empañado por el frío severo de las primeras horas de un año nuevo en Tijuana, y que pretendían ser el fruto de profundas reflexiones sobre la vida inspiradas en la canción, pero la sidra y una botella de vino tinto nos auxiliarían para iluminar mi discurso y la receptividad y diálogos que recaerían sobre el mismo.

No obstante, la canción de Vega que escogería para llevármela conmigo a una isla desierta, si tuviera que hacer una selección forzosa, es "Se dejaba llevar por tí", poema repleto de mensajes polisémicos pero que para mí evoca lealtad, entrega y vulnerabilidad a la vez, una súplica a no abusar del poder que otorga la devoción que irremisiblemente se entrega. Adjunto una versión de dicha canción, que interpreta en vivo con el grupo de flamenco fusión Ketama, aún no tan conocido en nuestro continente como su talento lo ameritaría, del album De Akí a Ketama, fiel compañero por años en mi automóvil. Invitado a subir al escenario por el grupo, comparte Vega la vocalización con el excelente "cantaor" gitano Antonio Carmona.

El espíritu de Antonio Vega se ha dejado llevar a un lugar cuya ubicación desconocemos pero desde el cual, seguramente, podrá seguir irradiándonos con los sublimes mensajes de sus canciones.