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miércoles, octubre 24, 2012

La opción, según los demócratas

miércoles, septiembre 19, 2012

Juegos de patriotas



De conformidad con el análisis del cuarteto conocido como The Gregory Brothers, célebres por su creación de videos virales, la estrategia adecuada en tiempos de campaña eñectoral en Estados Unidos requiere de la utilización de un discurso que repita machaconamente tantas frases y lugares comunes "positivos" como sea posible, observando las siguientes reglas prácticas para obtener los mayores puntos favorables en el ánimo del electorado:
  1. promesas generales respecto al promisorio futuro de la nación
  2. generar la convicción de que el candidato cree en los Estados Unidos
  3. referencias a la unidad nacional
  4. rendir tributo al "indomable espíritu" de la gente
  5. mencionar anécdotas que traten de establecer lazos de empatía con los votantes
El resultado del seguimiento generalizado de estas directrices por los partidos políticos es que los discursos de los candidatos terminan por guardar una gran semejanza, como lo muestran en el video que se adjunta.

viernes, julio 29, 2011

La gran idea


Eugene Robinson acierta al señalar en su artículo Why progressives need a Big Idea que la discusión sobre la autorización del techo de deuda al gobierno de los Estados Unidos, de conformidad con los términos de las alternativas que se están manejando en los partidos de mayoría en las cámaras, se realiza bajo los parámetros fijados por el partido republicano, es decir, descartando de plano cualquier incremento fiscal a los sectores más potentados y reduciendo el gasto a programas sociales. Atribuye esto a la machacona repetición de una idea simple, equivocada, pero efectiva, de parte de los conservadores:
The simplistic Big Idea that defines today’s Republican Party is that taxes are always too high and government spending is always wasteful. Therefore, both taxes and spending need to be reduced.
Este credo, apunta Robinson, no ha sido contrarrestado por ninguna otra idea alternativa, así sea igual de simple, por parte del partido demócrata, que demuestre la falacia. Mientras tanto el presidente Barack Obama, que se ha mostrado dispuesto a ceder lo más posible, es cuestionado por su falta de arrojo ante el desafío.

miércoles, junio 15, 2011

La intimidad resquebrajada

El último "escándalo sexual" en que se ha involucrado un congresista estadounidense tiene la particularidad de que propiamente no es tal, es decir, el afectado no tuvo ningún tipo de relación sexual, ni  impropia ni de cualquier otro tipo con alguien, ni se puede decir que haya sido infiel a su esposa, a menos que se penalice el pensamiento, el coqueteo y las fantasías. Lo que el diputado de Nueva York Anthony Wiener realizó fue "sexting", palabra que se refiere el acto de enviar, recibir o reenviar mensajes, fotografías o imágenes sexualmente explícitos a través de un celular, computadora u otro mecanismo digital. Wiener, del ala liberal del partido demócrata, legislador carismático que los conservadres está triturando en estos momentos para provocar su renuncia, tuvo el infortunio de que una de sus parejas en el intercambio informático, que hizo utilizando Twitter, lo difundió a un bloguero conservador que ha dado buen uso político de tal infidencia, a la vez que la otra parte involucrada en esta "relación en línea" ha aprovechado la circunstancia para convertirse en celebridad efímera.


La prudencia del congresista, tomando en consideración lo fácil que es el seguimiento de las "huellas" de nuestro peregrinar informático, está justificadamente en tela de juicio. Lo importante es determinar si su aventura en el universo de los bits es suficiente para cuestionar su capacidad como servidor público, se trata de un tema sobre el cual no se está discutiendo lo suficiente en el torbellino de morbo y diatriba política que el caso ha provocado.


Respecto al juicio moral que merezca el eje femenino de la relación (una de seis de ese tipo) que inició todo con una palabra: el sugerente mensaje "Hottt" dirigido al congresista por Facebook, y a cuyas respuestas replicaría enviándole fotografias, como la de arriba, coincido con este comentario de un lector de la nota del New York Times:
And why, oh why, would Ms. Broussard feel compelled to release said private pictures? This is the part of all these types of scandals I don't understand, nor do I condone. People enter into relationships, be they platonic, romantic or sexual, with a reasonable expectation of privacy between the two parties. At this stage I am simply disgusted with the non-public participants who elected to trot private laundry into the public venue - and for what? 15 minutes of fame as "the person Rep. Weiner sent sexy pictures to"? The list of scandalized politicians who exhibited poor judgement is long, but when I consider the **personal** elements of these affairs (pun intended), every one of them should've been dealt with in private. Excluding illegal public / position related facets of these things, the titillating elements of the cheating / dalliances / liasons / romances (call them what you will) of everyone from Larry Craig, McGreevy, Edwards, Gingrich and now Weiner *should've been handled privately*.Like every other citizen. Ms. Broussard, welcome to my disgusting list as yet another questionable person looking to profit from the personal damage to someone else.
Esta traición a la privacidad, en un contexto de hiperinformación y escándalo, alentada por intereses comerciales y de partido, es el que ha obligado al congresista, en una de las conferencias de prensa más accidentadas de la historia, en la que inclusive participaría el "periodista" que "lo cazó" en sus indiscreciones, a asumir tardíamente su responsabilidad y solicitar perdón::


Anthony Wiener era, y sigue siéndolo, uno de los congresistas estadounidenses que me despierta más simpatías. Firme en sus convicciones liberales, siempre dispuesto a debatir, se había convertido en un azote para los republicanos más radicales y en fuerte candidato a la alcaldía de Nueva York. John Kenney, del New Yorker, en su artículo Of course i take pictures of my penis and send them to people se solidariza con Wiener esgrimiendo el derecho que tiene toda persona a reproducir imágenes de su miembro y difundirlas, la esencia del sexting, al afirmarla como práctica muy socorrida por gigantes de la historia de la política de Estados Unidos, entre ellos cita a Teodore Roosevelt, John Adams y John Jefferson. ¿Que hubiera sido de Rafael y Migel Ángel, pregunta Kenney, si en su tiempo hubiera existido esta repentina aversión por difundir la imagen de un pene que campea en los círculos puritanos de la opinión pública?

Bill Maher aprovecha la ocasión para representar fielmente, de la mano de Jane Lynch, uno de los lúdicos diálogos informáticos de Wiener, con la intención evidente de divertir pero a la vez de enviar una pulla al regocijo del partido republicano y Fox News:


En la medida que la tecnología es poderoso intrumental de nuestras inquietudes, desvaríos y deseos el romance potencia sus posibilidades, se encuentra en todas partes, como dice la canción: "love is in the air", o mejor aún, el amor pulula por la red. Lo que pensamos cada vez está menos resguardado del escrutinio de los demás, toda vez que la tecnología nos proporciona medios que nos permiten dejar huella de las ideas, así sean las más repentinas e insignificantes y que, no obstante, reflexionando sobre ellas un poco más hubieramos preferido no haberlas expresado, lo que en internet no siempre es posible. El día que nuestros pensamientos puedan ser identificados de manera inmediata, sin filtros, el mundo, si se toma estos devaneos en serio, será un caos moral de culpas, remordimientos y recriminaciones, no porque los hombres y mujeres hayamos cambiado, sino simplemente porque la intimidad se habrá extinguido.

sábado, febrero 19, 2011

La reconstitución del espectro político

Llama la atención a la opinión pública estadounidense la fuerza de las manifestaciones de trabajadores al servicio del estado de Wisconsin en contra de la iniciativa del gobernador que, además de disminuir beneficios en materia de pensiones y otras prestaciones, pretende restringir los alcances de la negociación colectiva de los sindicatos. Esto se refleja en el siguiente comentario de Michael Cooper y Katharine Seelye en el New York Times:
The images from Wisconsin — with its protests, shutdown of some public services and missing Democratic senators, who fled the state to block a vote — evoked the Middle East more than the Midwest.The parallels raise the inevitable question: Is Wisconsin the Tunisia of collective bargaining rights? 
El argumento ofrecido es la necesidad de aliviar el déficit  que aqueja a las finanzas públicas locales, desequilibrio presupuetario que según los críticos el propio gobernador impulsa al otorgar privilegios fiscales a empresas, como apunta Ezra Klein:
More than half of the lower estimate ($117.2 million) is due to the impact of Special Session Senate Bill 2 (health savings accounts), Assembly Bill 3 (tax deductions/credits for relocated businesses), and Assembly Bill 7 (tax exclusion for new employees). In English: The governor called a special session of the legislature and signed two business tax breaks and a conservative health-care policy experiment that lowers overall tax revenues (among other things). The new legislation was not offset, and it helped turn a surplus into a deficit. As Brian Beutler writes, "public workers are being asked to pick up the tab for this agenda."
Con un presidente que después de las elecciones intermedias se ha inclinado al centro del espectro político, con un partido republicano a su derecha, con un grupo afín a este partido, con gran capacidad de movilización,  más radicalizado, cuya base siempre ha existido pero que ahora se presenta revitalizada y con el apoyo de las grandes corporaciones bajo la denominación Tea Party, el eje del debate político estadounidense se ha traslado notoriamente hacia la derecha y aparentemente con la participación exclusiva de los tres bloques de influencia citados.

Desde luego que no era la intención del gobernador Scott Walker despertar, probablemente a nivel nacional, a un adversario político que se encontraba en hibernación, sin embargo es probable que su iniciativa sirva para galvanizar al movimiento sindicalista estadounidense y para que el partido demócrata se vea legitimado a reinstalar en la agenda pública las necesidades de los sectores más a la izquierda del espectro político, así se les llame por la extrema derecha "socialistas", a lo que podrían responder llamándoles a la vez "fascistas" o "títeres del gran capital". Si esto es así se agudizará sin duda la polarización del debate, pero el resultado es que se tendrá que convidar a la mesa de negociación a actores políticos cuya existencia se pretendía, por conveniencia o pragmatismo  ignorar.

martes, febrero 15, 2011

La entrevista


Fox News ha forjado una muy merecida fama de ser una canal de noticias parcial a la derecha de los Estados Unidos, la cual le ha correspondido gustosamente haciendo de sus programas de discusión y de aquellos relacionados con los eventos noticiosos de los más exitosos de la televisión por cable. En consecuencia, uno de los tópicos favoritos de los conductores de la cadena es desde luego la presidencia de Barack Obama, blanco favorito de su crítica, en ocasiones inclusive distorsionando y sacando groseramente de contexto los hechos, lo que ya ha sido observado por los simpatizantes del partido demócrata que han montado una robusta campaña para atacar la credibilidad del canal de Robert Murdoch.

Así las cosas, resulta muy interesante que el presidente de Estados Unidos halla decididio dar una entrevista, acontecimiento raro en sí, precisamente a Fox News, previamente al Super Bowl. Las preguntas estuvieron a cargo de Bill O´Reilly, uno de los más conspicuos críticos de la administración Obama, en lo que parece ser una interesante estrategia de ambos lados: para el presidente demostrar que no es un radical y que puede acercarse a discutir con quienes representan los interesas ubicados más a la derecha del espectro político, inclusive que no tiene miedo de tratar de atraer a su causa a quienes pudieran ser más los moderados entre los clientes habituales de Fox News; de parte de la televisora, mostrarse como una canal con credibilidad, que escucha de manera balanceada a todas las corrientes participantes del debate político y mostrar, a propios y extraños, que pese al torrente de críticas a que está sometido posee la suficiente influencia como para lograr una exclusiva de primer orden, inclusive de parte Barack Obama, de quien son furibundos denostadores.

La entrevista trata de varios temas, pero en congruencia con lo señalado destaco el cuestionamiento hecho al presidente en el cual, con tendencioso interés, O´Reilly le cuestiona: ¿qué se siente ser tan odiado por tanta gente? (no aclaró el entrevistador que gran parte de esa gente son fieles seguidores de su programa). El presidente le respondió, en elegante alusión indirecta, lo siguiente:
The people who dislike you don't know you. The folks who hate you, they don't know you... What they hate is whatever funhouse mirror image of you that's out there. They don't know you. And so, you don't take it personally.
Bajo cualquier circunstancia, la entrevista fue bien hecha y ambos participantes mostraron una gran habilidad.


jueves, enero 20, 2011

El discurso de John F. Kennedy


Hace cincuenta años tomó posesión como Presidente de Estados Unidos John F. Kennedy, después de una reñidísima contienda electoral; su discurso de asunción del encargo, pronunciado en el cénit de la guerra fría, estaba destinado a introducir varias frases que se constituirían en referencia tanto para el lenguaje político de su país como para el del resto del mundo.

La figura principal en la elaboración del discurso fue Theodore Sorensen, pero el escrito fue modificado y completado con ideas aportadas por varias  personas más antes de ser pronunciado. La frase más conocida del mismo es la icónica: "Ask not what your country can do for you, ask what you can do for your country." La convocatoria a la virtus republicana (de tanta estima para Maquiavelo) que anida en esa oración sigue siendo reciclada por líderes políticos de varios paises. Poca atención, sin embargo, ha recibido la idea complementaria a la misma, pronunciada inmediatamente después, la cual tenía como destinatario a los ciudadanos del resto de las naciones y que lleva implícita toda una doctrina de política internacional: "My fellow citizens of the world, ask not what America will do for you, but what together we can do for the freedom of men."

Del resto de las frases pronunciadas en el discurso, anoto las siguientes que también han pasado a la historia:
  • "Civility is not a sign of weakness"
  • "Let us never negotiate out of fear, but let us never fear to negotiate""
  • "only when our arms are sufficient beyond doubt can we be certain beyond doubt that they will never be employed"
  • "The torch has been passed to a new generation"
El discurso inaugural de Kennedy sigue representando para los políticos un reto, afirma E.J. Dionne en artículo publicado en el Washington Post, en el cual repasa sus orígenes y reflexiona sobre la trascendencia que conserva en nuestros días.


Diccionario


De conformidad con el diccionario la palabra "torpe" significa "Que se mueve con dificultad. Rudo, tardo en comprender." También se encuentran referencias al mismo término para expresar que algo o alguien es "Desmañado, falto de habilidad y destreza. Poco acertado o inoportuno."

Justo en el momento en que los sectores más radicales del partido republicano, así como varios conductores de televisión y radio de extrema derecha se encontraban a la defensiva ante el llamado del presidente Barack Obama a mantener un diálogo civilizado, que fue bien recibido en amplios sectores de la sociedad estadounidense, hartos de un debate político maniqueo, el congresista demócrata de Tennessee, Steve Cohen, consideró adecuado ubicarse en los supuestos previstos por el diccionario para recibir el calificativo arriba descrito.

En efecto, en la discusiones de la simbólica iniciativa republicana para derogar la recien aprobada reforma al sistema de salud, a Cohen le pareció pertinente referirse a sus adversarios políticos de la siguiente manera:
They say it's a government takeover of health care, a big lie just like Goebbels... You say it enough, you repeat the lie, you repeat the lie, and eventually, people believe it.  Like blood libel. That's the same kind of thing... The Germans said enough about the Jews and people believed it--believed it and you have the Holocaust.  We heard on this floor, government takeover of health care.
Lo innecesario de las referencias al nazismo para argumentar su punto, precisamente en estos momentos de la política estadounidense, demuestra que la sandez es una fuerza que no discrimina partido ni ideología política.

sábado, noviembre 06, 2010

Primeras impresiones


¿Un nuevo giro de timón en la política de Estados Unidos? no lo creo, más bien impaciencia, desilusión y sí, mucho más radicalismo y polarización. Estados Unidos demostró en las elecciones presidenciales que los ejes que aglutinan el voto han cambiado pero quienes se aferran al pasado, sobre todo en un ambiente de baja participación ciudadana, son capaces de tirar potentísimas patadas de ahogado. Barack Obama se descuidó, soberbio, demostró poco interés en lo electoral, su reacción fue tardía como tibio su impulso a las reformas más preciadas de la coalición electoral que lo encumbró.

En las elecciones de medio turno participó en promedio un votante de mayor edad y conservador que en las presidenciales. Los republicanos se llevaron de manera contundente los suburbios acomodados y las zonas rurales, son los reyes del voto masculino blanco y del voto adulto. 25% del total de los votantes en esta elección fueron de 65 o más años de edad. Sólo 10% fueron jovenes con una edad entre 18 y 29 años, en las presidenciales este segmento representó el 18% del total de participantes. 60% de los votantes blancos lo hicieron por el partido republicano, mismo porcentaje del voto de los que se identificaron como católicos. Las mujeres se inclinaron ligeramente por los demócratas 49 contra 48%, lo que constituye el mejor desempeño de los republicanos en ese sector desde 1982. Obama ganó este segmento por 13 puntos en las presidenciales. ¿Se mantendrá esta tendencia en las elecciones presidenciales de 2012 para resistir el voto joven, negro y latino que se inclina ampliamente por el partido demócrata?

Las siguientes son nuestras primeras impresiones en relacion con el recién concluido proceso electoral:

1. Las preocupaciones de los votantes son principalmente económicas. La inmensa mayoría dice que la economía no está bien, percepción que se mantiene desde las elecciones presidenciales (85% hace dos años, 92% ahora). La tasa de desempleo es del 10%, no obstante, el país se encuentra dividido respecto de cuáles consideran ser las mejores políticas económicas para salir de la crisis económica, como bien lo señala Andrew Sullivan.
Spending priorities: 40% deficit-reduction, 35% "spending to create jobs," 19% cutting taxes. So this election found a 54 - 40 majority for more economic stimulus, via more tax cuts and more government spending. And yet on the surface, this was allegedly about restraining the power of government. Go figure.
2. Fue una campaña con perfil nacional, a pesar de las numerosas gubernaturas en juego. Sarah Palin no contendió por un puesto de elección popular y, sin embargo, fue uno de los referentes, lo mismo que el presidente Obama y la lider demócrata en la Cámara de Representantes, Nancy Pelosi. El tema dominante fue la agenda legislativa, en particular la reforma del sistema de salud.

3. Se presentaron ingredientes adicionales, de carácter cultural, que no fueron notorios en el caso de las eleccionas intermedias de Bill Clinton: una reacción foribunda por proteger una idealización de la sociedad estadounidense que ya no existe, pero cuyos dolientes participan más en las elecciones. El adversario de esta idílica sociedad perdida se ha personalizado en el presidente de raza negra y de nombre musulmán, precisamente el hombre cuya llegada a la presidencia indica que Estados Unidos ha cambiado. De allí la identificación y realc del verdadero adversario en los mensajes, la reforma de salud se personaliza llamándola "Obamacare" y hay que dejarla sin fondos, hacerla inoperante, razonan los estrategas republicanos. Para algunos lo más importante, dejando de lado la agenda, simplemente es que Obama sólo sirva un término en la presidencia. Algunos sectores más a la derecha lanzaron una campaña, soterrada, más exitosa de lo que en un principio cabría esperar, para persuadir a muchos que la pareja que habita en la Casa Blanca no son lo suficientemenete "americanos", son "socialistas", liberales extremistas, "gente diferente".

4. No parecen atisbarse condiciones para un trabajo de colaboración bipartidista el resto de la gestión Obama. Son muchos entre los vencedores de las elecciones que tienen una manera de pensar semejante a lo siguiente:
Here is an ironclad certainty: It's too little, too late for the antagonist-in-chief to paper over two years of relentless Democratic incivility and hate toward his domestic 'enemies.' ... Let us be clear, in case it hasn’t fully sunk into the minds of Obama and the trash-talking Democrats yet: You can take your faux olive branch and shove it. Thank you.
Los triunfadores han sido muy rápidos para interpretar el resultado como un mandato de la gente a la nueva mayoría en la cámara de representantes pero es muy posible que no hayan aprendido de la historia y repitan el error que tuvieron despues de las elecciones intermedias con Bill Clinton, en las que  el partido republicano se apoderó de la mayoría legislativa de manera semejante. Los motivos fueron otros. El ciudadano común tiene un 43% de opinión favorable del partido demócrata contra una opinión negativa del 52, pero el partido que acaba de lograr la mayoria en  la Cámara de Representantes, y que hace cuentas alegres, presenta los siguientes números de aceptación: 41% de opinión favorable y 53% de opinión negativa. ¿Ganaron los repúblicanos las elecciones o se encargó de perderlas Obama?

El grito de guerra conservador es acabar con el gobierno que gasta, se cuidan muy bien de decir qué programas recortarían y de qué manera lo instrumentarían. Sobre este punto los votantes no parecen estar de acuerdo una vez que se delinean las opciones como para hablar de mandatos ciudadanos. El movimiento del Tea Party cada vez más parece el retorno, con nueva presentación, de ideas viejas pero con apariencia fresca de rebeldía lo que le hace sumar adeptos entre los desilucionados con ganas de participar y entre los que se sienten más amenazados por el cambio demográfico y por la evolución de la moral positiva.  Parece un regreso de lo que se conoció como "reaganomics" unido a un discurso de respeto a la tradicion y a la sabiduría, interpretada en clave conservadora, de los padres fundadores. La nueva mayoría se define como socialmente conservadora y está dispuesta a revivir viejas batallas como la de oposición al aborto, a cualquier tipo de uso de la mariguana y a exigir una estricta interpretación exegética de la Constitución. Jefferson no soportaría escuchar lo que se dice o defiende en su nombre.

5 . La sombra del apoyo de potentados a través de redes y donaciones se proyecta sobre la política electoral estadounidense, sobre todo a partir de la reciente resolución de la Suprema Corte de Justicia a este respecto. Se han difundido como hongos organizaciones con rótulos alusivos a la libertad y al patriotisno pero que no son muy explícitos en relación con las poderosas corporaciones que los patrocinan. Más de cien millones de dólares fueron inyectados a las campañas políticas de parte de donantes desconocidos. Otra organización, en este caso televisiva, patrocinada por uno de los más grandes billonarios de Estados Unidos, Fox News, es un protagonista indicutible en el convencimiento de adherentes a las causas más conservadoras, y con quien la cúpula del partido republicano más ortodoxa tiene que entendérselas, por más disparatados que sean los discursos de los "comentaristas" políticos estrellas de dicha cadena, que además está sirviendo de plataforma de lanzamiento a nivel nacional para algunas de las figuras más conocidas y polémicas del partido.

6. Ante la actitud remisa de Barack Obama, los demócratas se quedaron sin una figura eje que la hiciera de animador de las causas liberales. Mientras el partido republicano fue contagiado del entusiasmo, así sea acompañado de un discurso a veces primitivo, del Tea Party, los demócratas esuvieron la mayoría del tiempo a la defensiva. Por cierto, el Tea Party no parece ser que se constitiirá en un aliado sumiso del partido republicano, junto con sus patrocinadores parecen más bien dispuestos a rebasarlo por la derecha, como se percibe por el anuncio de la constitución de el congreso de un "Tea Party Caucus", con actividades paralelas pero diferenciadas de las de los republicanos tradicionales. Como ejemplo tenemos la declaración de David Adams: "If Republican leaders think for a minute that they’re going to suck us in and continue business as usual... they’re wrong.

domingo, agosto 30, 2009

El león ha muerto


La primera vez que me impresionó Edward Kennedy fue al escucharlo en la convención demócrata que habría de postular como candidato presidencial a Walter Mondale, en 1984. Comenzó con una arenga, prácticamente a gritos, que prendió el entusiasmo de los presentes y continuó, en el mismo tono, preguntando quién era la persona responsable de alguna política concreta que a su juicio perjudicaba a la población de Estados Unidos, él mismo respondería: “Ronald Reagan”, siguió con una serie de preguntas en sentido idéntico y, al cabo de cada una de ellas, la concurrencia gritaba como respuesta, cada vez más eufórica, "Ronald Reagan". Kennedy, en un minuto, en cadena nacional, había presentado como una verdadera calamidad pública al popular presidente conservador, que iba en pos de la reelección. Desde allí quedé prendado del proceso electoral estadounidense, de sus elecciones primarias, convenciones y debates.

El más célebre de sus mensajes sería el que pronunció cuatro años antes al conceder la derrota ante James Carter en una de las más duras y apasionadas primarias en la historia reciente, cuando pretendió realizar la odisea de arrebatar la nominación de su partido a un presidente en funciones, al cual percibía tibio y resignado a la derrota en las elecciones frente al partido republicano.


Kennedy se distinguió en su trabajo legislativo por impulsar una agenda tendiente a lograr una mayor equidad social, en particular en lo concerniente a derechos civiles, servicios de salud, educación, derechos laborales y migración. Acorde con lo anterior fue adversario de las disminuciones de impuestos a ciertos sectores privilegiados impulsadas por Ronald Reagan y George Bush, además, se opuso ferreamente al otorgamiento de mayores facultades a las autoridades, que podrían considerarse atentatorias a los derechos ciudadanos. Así mismo, apoyó el otorgamiento de fondos públicos para la investigación de células madre, defendió el derecho de las mujeres a decidir la continuación del embarazo y las uniones entre personas del mismo sexo.

A pesar de ser un político decididamente liberal, un liberal del New Deal según Sam Tanenhaus, ello no le impidió ser un devoto católico romano y contar al Cardenal de Boston entre sus amigos, tampoco fue obstáculo para que su trabajo como legislador se distinguera por tender puentes e impulsar acuerdos que rompían las barreras entre ambos partidos. No obstante, la que llamaría la causa de su vida, una reforma integral de los servicios de salud, quedaría inconclusa.

En temas de política exterior encabezó los esfuerzos del congreso para imponer sanciones a Sudáfrica en virtud de su poítica de apartheid, promovió la paz en Irlanda del Norte, logró una prohibición a la venta de armas a la dictadura chilena, reclamó la retirada de Estados Unidos de Vietnam y votó en contra de la invasión de su país a Iraq, "the best vote I've made in my 44 years in the United States Senate."

Al proponer Reagan la nominación del “originalista” Robert H. Bork para la Suprema Corte de Justicia Kennedy dirigió uno de los ataques más feroces que se recuerden a una nominación presidencial:
Robert Bork's America is a land in which women would be forced into back-alley abortions, blacks would sit at segregated lunch counters, rogue police could break down citizens' doors in midnight raids, schoolchildren could not be taught about evolution, writers and artists could be censored at the whim of the Government, and the doors of the Federal courts would be shut on the fingers of millions of citizens for whom the judiciary is—and is often the only—protector of the individual rights that are the heart of our democracy. America is a better and freer nation than Robert Bork thinks. Yet in the current delicate balance of the Supreme Court, his rigid ideology will tip the scales of justice against the kind of country America is and ought to be. The damage that President Reagan will do through this nomination, if it is not rejected by the Senate, could live on far beyond the end of his presidential term. President Reagan is still our President. But he should not be able to reach out from the muck of Irangate, reach into the muck of Watergate, and impose his reactionary vision of the Constitution on the Supreme Court and on the next generation of Americans. No justice would be better than this injustice.
No tenemos elementos para afirmar que esa era la América a que hubiera conducido el tipo de interpretación constitucional que proponía el nominado, pero sí el tipo de sociedad que no deseaba Kennedy, su anti-américa.

Su última participación relevante de índole electoral fue respaldar, en el proceso de elecciones primarias a Barack Obama como candidato a la presidencia del partido demócrata, en el momento en que la moneda estaba en el aire entre la senadora Hillary Clinton y el entonces senador por Illinois. Dicho apoyo fue determinante para la consolidación de la candidatura del actual presidente de los Estados Unidos. Para Kennedy, Obama representaba una oportunidad para la reconciliación racial definitiva y una vuelta a la hoja a la polarización política de decadas anteriores: “He will be a president who refuses to be trapped in the patterns of the past...I ask you to join in this historic journey — to have the courage to choose change. It is time again for a new generation of leadership"

Combatiendo un cancer terminal que le había sido diagnosticado meses antes, y que lo había mantenido alejado de casi la totalidad de sus responsabilidades como senador, finalmente pudo presentarse a la que sería su última convención democrata, la cual habría de ungir como candidato presidencial a su protegido.


Para Barack Obama, Kennedy representaba el alma del partido demócrata, era el león del senado de los Estados Unidos (como se le llamaba por su influencia) y defensor de los que no tenían protección. Para sus adversarios políticos el senador por Massachusetts significaba algo muy diferente: Ronald Reagan, que consideraba al gobierno como parte de los problemas de la sociedad y no de su solución, lo identificó como "the champion of big goverment" y de respaldar una participación entrometida del gobierno federal en la vida y cartera de las personas; para Rush Limbaugh se trataba, en efecto, de un león del senado, para el cual los ciudadanos eran la presa.

El más joven de los hermanos Kennedy, el considerado más vulnerable y al que con más insistencia se le regateó el reconocimiento, resultó ser el que determinó los cambios más relevantes para el ciudadano común, en palabras de Norman J. Ornstein: “He was not a shining star that burned brightly and faded away. He had a long, steady glow. When you survey the impact of the Kennedys on American life and politics and policy, he will end up by far being the most significant."

Descanse en paz.